La tercera ola de COVID-19 ya es una dura realidad en los hospitales mexicanos, algunos de los cuales resienten una ocupación de 100 por ciento, mientras el Gobierno le resta importancia y confía en que el avance de la vacunación frene la mortalidad de la pandemia.

“No la estamos sintiendo, no. Estamos sufriendo la tercera ola. Los hospitales están llenos y nadie dice nada”, explicó este viernes a Efe una enfermera que atiende a pacientes de COVID-19 en la capital y que prefiere mantener su anonimato.

México registró en la última jornada 19 mil 223 contagios nuevos de COVID-19, unas cifras que no se veían desde el pico de la segunda ola en enero, y acumula 2.8 millones de contagios y 240 mil decesos confirmados, la cuarta cifra más alta del mundo.

El repunte de COVID-19 comenzó en mayo en las zonas turísticas y se ha ido extendiendo por todo el país, donde se están llenando los hospitales de nuevo y se repite la incesante llegada de ambulancias.

“Hemos detenido los ingresos al hospital porque ya no tenemos una sola cama”, añadió la enfermera.