La gastronomía es un producto turístico de “fácil salida” porque las personas necesitan comer; se trata de uno de los ingresos más importantes en las localidades, incluso supera la venta de artesanías o el hospedaje, resaltó la investigadora de la Unidad Académica de Estudios Territoriales Oaxaca, del Instituto de Geografía (IGg) de la UNAM, Emmaline Montserrat Rosado González.
Es un rubro integral de la cultura e identidad de los pueblos, y muestra de las tradiciones, historia y valores de cada región; además, contribuye al desarrollo económico local y sostenible, afirmó en entrevista.
Este es el caso de los Geoparques Mundiales de la UNESCO, de los cuales México cuenta con dos, en los estados de Hidalgo y Oaxaca, y con un proyecto aspirante, en Múzquiz, Coahuila, donde la conservación del patrimonio local es primordial y la gastronomía sirve como medio para celebrar y salvaguardar prácticas culinarias tradicionales, recetas y productos alimenticios.
La también coordinadora de la Red de Geoparques de América Latina y el Caribe refirió que en la forma en que manufacturaban y consumían los alimentos, los pueblos originarios y ancestrales tenían dietas saludables que hoy en día se han perdido de alguna forma.
Un Geoparque Mundial de la UNESCO, dijo, es un territorio en el que se busca, de manera holística, conservar y comunicar el patrimonio de la Tierra como un todo por medio de estrategias de gestión sostenible del territorio, integrando todos los atributos patrimoniales a partir de: suelos, biodiversidad, geodiversidad, paisajes o formas de relieve y prácticas culturales y educativas.
En la Red Global de Geoparques, que en este momento se compone de 229 territorios en 50 países reconocidos por ese organismo internacional, se ha colocado a la gastronomía como un tema fundamental, ligado también a fiestas populares y tradiciones culturales.
En Oaxaca, por ejemplo, existe un patrimonio culinario tradicional, ancestral y colonial, que ha resultado en la compleja diversidad de colores y sabores únicos. La idea es fomentarlo para que quienes visitan el Geoparque de la Mixteca alta, además de conocer su riqueza geológica, aprecien y valoren la comida como resultado de la agricultura ancestral fuertemente relacionada con la geología y los suelos de la región, y que a su vez esta sea una fuente de rendimiento para los restaurantes.















