• Comités de Victimas de más de 14 organizaciones de la sociedad se hicieron presentes en la SCJN para alzar la voz y demandar castigo para los asesinos en San Mateo del Mar, Istmo de Tehuantepec, Oaxaca 
  • REVO TM y M.A.S, acusan a la Fiscalía estatal de congelar investigación. El acto de barbarie sigue en la impunidad, señala Jorge Arroyo Rodríguez, vocero de los afectados 

Guillermo Pimentel Balderas 

Alrededor de 100 personas, entre hombres, mujeres y menores, recorrieron en autobús por carretera, más de 750 kilómetros, alrededor de 13 horas, para llegar a situarse en la escalinata de la entrada de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y alzar la voz demandando justicia. ¡Una Sed de justicia! 

A más de dos años de la  masacre de Huazantlán del Río, San Mateo del Mar (Istmo de Tehuantepec, Oaxaca), con el brutal asesinato de 15 personas sin que, a la fecha, existan avances significativos en la investigación por parte de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO), victimas, sobrevivientes y familiares denunciaron una de las tragedias  más cruentas de la región del Istmo  de Tehuantepec: el brutal asesinato de 15 indígenas ikoots, quienes fueron torturados, lapidados y quemados vivos por una turba de entre 150 y 300 personas. 

Jorge Arroyo Rodríguez, vocero del Comité de Víctimas, al salir de una reunión que sostuvo junto con una Comisión de los afectados, con un “abogado” de la SCJN, de nombre Cristian, dijo que únicamente les recibieron el posicionamiento, pero consideró que, de acuerdo con las palabras del empleado durante la reunión, este solo mostró “un sesgo de clase”, pues soslayo sus demandas y dio muestras de que la justicia solo queda al alcance de los que tienen la capacidad económica para pagarla. 

Advirtió que el pueblo tiene las calles para exigir justicia, tiene la capacidad para gritar y alzar la voz para reclamar por medio de la movilización la exigencia de esta justicia.  

Expuso que hay muchas alertas rojas para las víctimas y familiares de las masacres como en Nochixtlán, Huazantlán del Río, de San Mateo del Mar; crímenes políticos como los de Tomás Martínez Pinacho, Pedro Vásquez Ramírez; desaparecidos como René Alejandro Cruz Esteban, Modesto Patoltzin, Daniela y Virginia Ortiz, o las víctimas de la violencia en la región Triqui, pues advirtió que, ante la discusión por parte de la SCJN respecto a la Prisión Preventiva Oficiosa (PPO), se corre el riesgo de que se elimine esta figura jurídica que afectaría muchos años de lucha para poder llegar a un escenario de justicia y verdad sobre los crímenes que enlutan la vida de miles de familias.  

Consideró que esta discusión no tiene en consideración, ni pretende hacerlo, el sentir de quienes sufren las condiciones de la violencia, no solo de la delincuencia organizada, sino también del Estado y, en este caso en Oaxaca.  

“A todos los que luchamos por lograr un poco de justicia y verdad para llevar tras las rejas a los responsables de crímenes contra el movimiento social, con esta pretendida eliminación, representaría un retroceso en los avances por alcanzar los objetivos anhelados de las víctimas. También, significaría un riesgo latente en contra de activistas y familiares que dedican días, meses y años en la búsqueda de la verdad, pues muchos de los criminales tienen un largo historial delictivo e impunidad”.  

Insistió en que el “licenciado” Cristian se posesionó de un sesgo que dejo muy claro que la SCJN va por la eliminación de la POP. En el posicionamiento de las organizaciones que conforman la REVO TM, dijo, está la petición de que no se quite la PPO, porque en Oaxaca hay un serio riesgo por las amenazas de los asesinos, paramilitares del gobierno priista que encabeza Alejandro Murat.  

“Tememos por la vida de nuestros compañeros, de todos los representantes de las organizaciones que son también demandantes de justicia. Hay asesinos que, a pesar de haber sido señalados por varios testigos, pueden salir en libertad o seguir su proceso en libertad y con la protección del gobierno oaxaqueño”, advirtió Arroyo Rodríguez. 

Otro orador, Adán Mejía López, de la REVO TM, advirtió que, si se libera a alguno de los asesinos de Huazantlán del Río, de San Mateo del Mar –hay tres detenidos-, se movilizarán nuevamente en la ciudad de México para tomar las calles. “Tendríamos que movilizarnos en forma contundente con plantones, marchas y bloqueos; nada descartamos”, refirió.  

Habría por señalar que, acudieron a este movimiento –desde Oaxaca a la ciudad de México –el pasado 2 de septiembre-, sólo delegados de Comisiones representativas de las organizaciones con la finalidad de fijar su posicionamiento a más de dos años de la masacre de San Mateo del Mar.  

Sienten que, a pesar de que el presidente Andrés Manuel López Obrador, en 2020, lamentó los “enfrentamientos” en Oaxaca, su gobierno no ha intervenido y, hasta la fecha, el acto de barbarie sigue en la impunidad. 

En la rueda de prensa, se obsequió a los representantes de los medios presentes un ejemplar del libro: “Operación San Mateo del Mar: Crónica de una masacre”, escrito por Aquino Lobos Serret y Comité de Víctimas y Familiares Ikoots de la Masacre de San Mateo del Mar. Los autores se reservan el derecho de revelar sus identidades por temor a represalias.  

En la obra –elaborado por y para el Comité de Víctimas-, se describe que no es sólo una apuesta por la memoria viva y reconstrucción de los hechos, sino también un viaje al pasado, a fin de entender la sinrazón de la ira y los antecedentes que detonaron la tragedia. 

 “Sea este libro, también, un homenaje a las víctimas. Y una forma de exigir justicia”. Así como: “…un grito a ese cielo estrellado con una sola exigencia: ¡Justicia!” Ni perdón ni olvido. ¡Nos faltan 15!    

Correo: guillermo.pumageneracion1979@gmail.com