Gerry Padilla 

La llegada de Ryan Fitzpatrick al Washington Football Team, va inyectarle frescura y experiencia al sistema ofensivo de Ron Rivera, procedente de Miami Dolphins “Fitzmagic” como es conocido por los fanáticos, ha jugado para nueve equipos de la NFL y acumula en su carrera 34 mil 977 yardas por aire, 223 pases de anotación y 169 intercepciones su arribo a la capital de EUA, pondrá a competir al “Football Team” en la división este de la conferencia Nacional, señalada la temporada pasada como la peor de la NFL y Washington tiene las ganas y deseos de repetir el campeonato divisional.  

El equipo que ya no se encuentra nada contento con los servicios de su quarterback, son los Seattle Seahawks, y es que Russell Wilson en varias ocasiones ha manifestado que el coordinador ofensivo Carl Tater Smith, que hace dos semanas fue recontratado por el Head Coach de Seattle Pete Carroll, que todo el sistema de la ofensa gira en torno a las cualidades y capacidades de Wilson, sin contar con un buen ataque terrestre, solo la gran participación del receptor abierto Dk. Metcalf que en la temporada 2020 sumó a su cuenta personal 83 recepciones para mil 303 yardas y 10 pases de anotación. Wilson será prácticamente puesto al mercado de los traspasos, y los Bears, están muy interesados a cambio Chicago estaría dispuestos a entregar tres selecciones de primera y una de tercera ronda del Draft 2021 más a otros jugadores titulares de Chicago, todo dependerá de la decisión que tenga en la mesa Pete Carroll, apostar a un jugador que lo llevado de la mano desde 2012 y junto con él lograr un campeonato de Super Bowl en 2014 o a una reconstrucción a futuro para el equipo.  

Por otro lado, Desahaun Watson, quarterback de los Houston Texans, atraviesa por una situación complicada no solo por su estado en el equipo, sino también fuera de los emparrillados, ya que la semana pasada fue acusado por una masajista del staff de los Texans de una supuesta agresión sexual, Watson que llegara a la liga en 2017 seleccionado en primera ronda por los Texans, si sale bien librado de su asunto legal, estaría prácticamente despidiéndose del equipo que lo formó profesionalmente, y puesto en la agencia libre como el jugador más buscado y de los equipos que con urgencia necesiten de un quarterback que pueda llevarlos hasta los playoffs, pero valiente va ser el dueño que pague 50 millones por año, cantidad aproximada de la que pida el señor Watson.