“No quiero que la gente llore cuando yo me haya ido, quiero que celebren…»

Andrés Suárez Ramírez 

Cerca de finalizar el año 1948, el mundo era testigo del declive del swing, mientras otros géneros musicales como el jazz y el country tomaban mayor fuerza. Por su parte, cantantes como Frank Sinatra y Bing Crosby disfrutaban de un éxito creciente. En ese mismo año, un 3 de diciembre, nació en Birmingham, Inglaterra, John Michael Osbourne, quien años más tarde sería conocido como Ozzy Osbourne.

Fue hasta 1968 cuando John Michael decidió dar un paso que cambiaría su vida y la historia del rock, no solo en su país, sino a nivel mundial. Ese año nació Black Sabbath, cuyo nombre se inspiró en una película de terror italiana de 1963.

Tanto Ozzy como sus compañeros —Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward— decidieron que su música debía ser diferente: algo que causara temor y fuera políticamente incorrecto. Por esa razón, el nombre Black Sabbath les pareció el más indicado.

El primer concierto de Black Sabbath se realizó el 30 de agosto de 1969 en The Pokey Hole Club, ubicado en Ashton-under-Lyne, Inglaterra. Ese concierto marcó el inicio de la banda, con la que Ozzy grabó un total de nueve discos de estudio. Entre los más conocidos se encuentran Paranoid (1970), Master of Reality (1971) y Vol. 4 (1972). Cada uno de estos discos fortaleció el heavy metal y nutrió otros géneros con sonidos más crudos y letras más oscuras, como el punk y el hardcore.

Las drogas, el alcohol y los excesos han sido denominadores comunes en el mundo del rock, y Ozzy Osbourne no fue la excepción. Por ello, en 1979, el resto de los miembros de la banda decidió expulsarlo.

Sin embargo, esta expulsión no impidió que Ozzy continuara con su carrera musical. Decidió convertirse en solista y trabajar con músicos destacados que potenciaron aún más su trayectoria. Como solista lanzó un total de doce discos, entre los que destacan Blizzard of Ozz, Diary of a Madman y Bark at the Moon, por mencionar algunos.

Fue en 1997 cuando Ozzy regresó de manera oficial a Black Sabbath, y grabaron un nuevo álbum titulado Reunión.

La banda se mantuvo inactiva durante aproximadamente una década. Mientras tanto, Ozzy continuó luchando contra sus problemas de adicción, aunque eso no le impidió seguir contribuyendo al desarrollo de diversos subgéneros como el thrash, doom metal, stoner metal, nu metal, metalcore, entre otros.

En 1996, junto con su esposa Sharon Osbourne, decidieron darle al heavy metal el lugar que merecía, creando su propio festival como respuesta al Lollapalooza, evento que le había cerrado las puertas al «Rey de las Tinieblas».

En su primera edición, el Ozzfest contó con la participación de bandas como Slayer, Danzig, Biohazard, Fear Factory, Sepultura, Coal Chamber, Neurosis, Earth Crisis y Marilyn Manson. El festival ganó fuerza y relevancia, convirtiéndose en plataforma para que agrupaciones como Slipknot, System of a Down, Killswitch Engage, Trivium, Mastodon, As I Lay Dying, Hatebreed, entre muchas otras, alcanzaran la fama que hoy tienen.

Ozzy Osbourne, junto con Black Sabbath, fue la piedra angular para el nacimiento de nuevas bandas, la creación de festivales, la exploración de nuevos sonidos, la aparición de letras más oscuras, estilos de ropa e incluso una forma de vida para generaciones que se sintieron identificadas.

El 5 de julio se llevó a cabo el evento Back to the Beginning en el estadio Villa Park, en Birmingham: la despedida de Black Sabbath, engalanada con los miembros originales y, por supuesto, con Ozzy, quien estuvo sentado en un trono, ya que desde hace años fue diagnosticado con Parkinson.

Tres semanas después, Ozzy falleció, dejando un enorme legado y grandes historias que serán recordadas por los hijos del rock. En entrevistas que otorgó y donde habló sobre su muerte, dijo:

“No quiero que la gente llore cuando yo me haya ido, quiero que celebren todo el legado de mi música.”