• A más de un año del comienzo de la pandemia aún faltan 2 millones de empleos por recuperar: INEGI 
  • Mujeres las más afectadas por este problema, 71% no han vuelto a trabajar

María Escalante García  

La pandemia por Covid-19 provocó despidos que aumentaron exponencialmente, a más de un año del comienzo de esta crisis aún quedan más de dos millones de empleos por recuperar, de acuerdo a datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Las mujeres son las más afectadas, pues ellas representan el 71% de los que todavía no han vuelto a trabajar. 

A esto se suma que la recuperación económica se ha dado a costa de un aumento de la precariedad, es decir un 13,8% de la población está disponible para laborar más horas, frente al 8,4% de hace un año. De los aproximadamente 12 millones de puestos de trabajo destruidos durante el inicio de la pandemia, se ha recuperado la gran mayoría gracias a la reapertura de la industria y al levantamiento gradual de las restricciones.  

Con todo, en el primer trimestre del año, la población activa, la que está ocupada o busca un empleo, registra una disminución de 1,6 millones de personas, esto significa que algunos trabajadores han optado por abandonar el mercado laboral. En paralelo, la población ocupada experimenta una reducción similar, al pasar de 55,1 a 53 millones de personas. 

En este sentido el asesor jurídico Manuel Loza Rivera, aseguró que: “No es tan fácil para las organizaciones mantener una plantilla laboral cuando no existe prácticamente una producción que este sustentada en las ventas porque bien puede haber una producción, pero no hay ventas, precisamente porque la economía esta atorada”. 

Agregó que ante este tipo de problemas siempre se debe de buscar la estabilidad laboral del factor humano dentro de la propia organización mientras pasa la contingencia de fuerza mayor, siempre y cuando se pueda. También afirmó que el conocido “Home Office” es una estrategia de ganar-ganar con la finalidad de beneficiar al patrón y al empleado.  

Mujeres las más afectadas 

La crisis ha golpeado más a las mujeres que a los hombres, ellas representan siete de cada 10 desempleados. De los 2,1 millones de empleos que no se han recuperado, 1,5 millones corresponden a mujeres y apenas 604 mil a hombres. El cierre de las escuelas ha forzado a muchas madres, que llevan el peso de las tareas domésticas, a quedarse en casa con sus hijos, lo que ha retrasado su vuelta al mercado laboral. 

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) indicó que, en la región, y por ende en México, la pérdida de empleo de las mujeres en el contexto de la pandemia se debe a la “demanda de cuidados de sus familias”, razón por la cual no han vuelto a buscar trabajo.  

Lo anterior acerca del trabajo en el hogar es apenas una de las consecuencias de la pandemia. La disminución de las mujeres en la fuerza laboral también se produjo porque el covid-19 afectó de mayor manera a sectores económicos de amplia participación femenina. 

Además, las mujeres perdieron empleos en los sectores del cuidado de la salud y de la educación, esto debido a las carencias de los sistemas de salubridad, lo que expone a las trabajadoras al virus y obliga al abandono del empleo y educativo, el cierre de las escuelas provoca una mayor carga laboral por la poca capacitación que hay acerca de la enseñanza a distancia. 

Empleo informal aumenta 

En cuanto al empleo informal, el Inegi dio a conocer que, en mayo, la ocupación informal ascendió a 30.5 millones y situó la tasa en el 55.5%. 

El 62.4% de la población ocupada se concentró en el sector de comercio y servicios, el 25.1% en el industrial, el 12% en las actividades primarias y un 0.6% no especifica actividad. 

Del total de ocupados, el 68.2% opera como trabajador subordinado y remunerado ocupando una plaza o puesto de trabajo, un 22.7% trabaja de manera independiente o por su cuenta sin contratar empleados y 5% son patrones o empleadores.

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