• En calzada Coltongo de la alcaldía Azcapotzalco los vecinos han suplicado apoyo por excesos de tarimas en la vía publica 
  • Dicho problema ha detonado varios factores de riesgo principalmente la inseguridad, pues facilitan asaltos y acoso a las mujeres 

María Escalante García  

Ha transcurrido un año del incendio por tarimas en exceso en vía pública, en calzada Coltongo de la alcaldía Azcapotzalco los vecinos han suplicado apoyo, a su alcaldesa, pues el riesgo persiste, ante la omisión de las autoridades en dicha demarcación al llamado de auxilio, habitantes de la colonia Coltongo acudieron al edificio de la alcaldía, ahí en la explanada principal nuevamente denunciaron con algunas medidas por temor a represalias. 

«El 19 de enero fue el incendio uno de los más grandes que se ha suscitado en la Ciudad de México, denunciamos que las tarimas, la venta informal de tarimas qué hay en calzada Coltongo es un peligro latente y un riesgo todos los días, para los vecinos que habitamos en la colonia y pues a un año no nos han atendido», denunció una persona que se reservó su nombre. 

La alcaldía Azcapotzalco y su alcaldesa Margarita Saldaña, realizan jornadas para atender peticiones de habitantes, hasta ahí llegaron los denunciantes. «Hemos acudido a todos los miércoles ciudadanos que realiza la alcaldía para ver el seguimiento, pero realmente no hemos visto ninguna acción que libere la vialidad y el riesgo que sufrimos” 

En el lugar señalado persiste la existencia de tarimas que obstaculizan el paso vehicular, el tránsito de peatones y ciclistas, además de generar conflictos vehiculares que en caso de un nuevo incendio complicaría la llegada de vehículos de emergencia. 

La invasión de tarimas en la Av. Coltongo y calles poniente, que rodean la zona, ha detonado varios factores de riesgo principalmente la inseguridad, pues las tarimas encimadas crean torres de gran altura que evitan la visibilidad a las banquetas y facilitan asaltos y acoso a las mujeres. 

“Tengo muchos conocidos que los han asaltado ahí, no sabemos si son los mismos tarimeros, pero la altura de las tarimas permite que no se vea nada o se escondan entre las tarimas y de repente le den un sustito a uno”, explica un vecino. 

Una de las afectadas explica que la delegación se ha preocupado por el alumbrado de la avenida Coltongo, sin embargo, los mismos dueños de las tarimas se encargan de robarse o quitar el cableado; “Hay muy poca luz en la noche y se presta para que roben a la gente, llega cierta hora en que no es opción que una mujer pase sola por ahí porque es garantía que la acosen”. 

Ya desesperados, los vecinos han pedido apoyo y seguridad al gobierno, incluso a las mismas empresas que rodean la zona, sin embargo, tampoco las empresas quieren meterse con ellos; en una ocasión, se hicieron de palabras puesto que quienes venden las tarimas invaden las entradas de las bodegas de las empresas, evitando que puedan meter sus camiones. 

“Estacioné el camión afuera de la bodega y al otro día tenía las llantas ponchadas y quebraron los vidrios”, explicó un trabajador. 

No basta con las agresiones de los vendedores, sino que suelen beber y drogarse en vía pública; “La mayoría que trabaja ahí son puros drogadictos, siempre están tomando así a lo descarado y fumando marihuana”, comparte vecino. 

Otro factor que ha provocado el cúmulo de tarimas es el tránsito, el cual afecta la seguridad vial y la movilidad, pues están por todos lados, arriba de las banquetas, invaden los carriles para automóviles y hasta en doble fila. 

“Cada semana hay un accidente, en una ocasión una persona se dirigía a su trabajo en bicicleta y fue atropellado, además siempre se hace muchísimo tráfico” dice un vecino. 

En 2019, la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi) publicó el Proyecto del programa parcial de Desarrollo Urbano Vallejo 2020-2050, en el que se señaló que la colonia Coltongo debía ser atendida debido a la inseguridad y desorden industrial que ha deteriorado la zona. 

El proyecto menciona que carecen de banquetas en un 45.17 por ciento y se asocia con la existencia de callejones, también, refiere a los problemas de inseguridad y cobros de derecho de piso, tampoco hay módulos de seguridad y vigilancia. 

Los vecinos están inconformes a con la basura que dejan en la calle y que, solo cuando va gente de la alcaldía limpian. “Una vez vinieron los de la alcaldía y esos días mantuvieron limpio, luego se fueron y todo volvió a la normalidad”, comentó un vecino y agregó que, “a veces ya no hablamos porque no sabemos que represalias puedan tomar, son personas violentas y atrás de mi están mis hijos, por eso yo mejor no me meto, yo solo pediría que limpien porque son muy cochinos”.