Gerry Padilla 

Si bien es cierto que Alex Smith nunca fue un mariscal de campo que haya tenido alguna actuación en el Super Bowl para recordar, siempre fue un jugador muy sólido de gran nivel, con un brazo para lanzar prodigioso, piernas para correr, ganar yardas, primeros y dieces. Sin embargo, el otro lado de su carrera siempre estuvo marcado por lesiones, incluso algunas de éstas pusieron en riesgo no solo su carrera como jugador profesional, sino también su vida. 

Smith inicio su carrera al ser reclutado por los 49ers de San Francisco, proveniente de la Universidad de UTAH, en donde rompió muchos records estudiantiles y eso lo llevo a ser seleccionado en primera ronda en el 2005. Al principio tuvo destellos y demostró tener mucho talento, pero como muchos quarterbacks novatos, tuvo un inicio de carrera muy difícil ya que en aquella temporada los gambusinos solo ganaron 4 partidos, por ello su carrera siempre fue luz y sombra. 

Después ya para el año 2012 los 49ers llegaron al Super Bowl de la mano de Smith, pero siempre tuvo algunos problemas de lesiones como contusiones cerebrales y lesiones musculares graves, a tal grado de que no pudo jugar aquél Super Tazón, el cual se perdió ante los Cuervos de Baltimore. 

Posteriormente la administración californiana decidió enviar a Alex a jugar a los Jefes de Kansas City en virtud de que se pensaba que este gran jugador sería quien ayudaría a los Chiefs a llegar al juego grande y además que también podría romper varios records.  

Empero, cabe señalar que los de la tribu de Missouri después seleccionaron en el draft a un tal Patrick Mahomes y todos saben el gran resultado que ha tenido Pat con los Jefes a tal grado de que ya los llevo a 2 juegos grandes. 

En ese tenr, una vez más Smith fue cambiado ahora a los Pieles Rojas de Washington en su momento, hoy solamente el “Equipo de Washington” o “Washington Football Team” y Smith nuevamente mostró capacidades como liderazgo, buen timing o manejo de reloj en situaciones complicadas, pero sobre todo su entrega hacia la camiseta color vino y amarillo hasta que en una jugada terrible sufrió la fractura de tibia y peroné, lo que lo llevo a estar fuera de los emparrillados por casi 2 temporadas en donde además tuvo que ser intervenido quirúrgicamente en varias ocasiones ya que sufrió de varias infecciones que ponían en riesgo la salud de su pierna y una posible amputación o incluso su vida. 

Esta lesión que como ya se menciono ha sido considerada como de las más graves que se han dado en la liga, tuvo otra peculiaridad y es que ocurrió el mismo día (18 de noviembre 2018), la de Smith, pero también la de otro legendario Mariscal de Campo del mismo equipo de nombre Joe Theisman, esta lesión se suscitó en 1985 contra los Gigantes de Nueva York acabando con la carrera del ya mencionado jugador. 

Así las cosas, Alex Smith tuvo una rehabilitación muy larga en donde él mismo refería que solo quería caminar y jugar con su esposa e hijos en los parques, pero que nunca imaginó volver a pisar un emparrillado profesional y menos como titular hasta que la temporada pasada contra los Carneros de Los Ángeles, el 11 de octubre de 2020 participó de relevo y tuvo una actuación, aunque modesta, digna de reconocer por su gran esfuerzo y sobre todo coraje para salir adelante y callar muchas bocas. 

Este ejemplo bien podría ser tomado en cuenta por cientos de jugadores de Soccer que después de alguna lesión, nunca regresan o se retiran a los 2 o 3 meses, debería considerarse el coraje del jugador de americano lo que lo distingue de algunos otros deportes. Actualmente Alex, acaba de anunciar su retiro y se dice que piensa dedicarse a ser entrenador de preparatoria para pasar más tiempo con su familia y amigos.