• El color es símbolo de la lucha feminista y la reivindicación 
  • Otros tonos asociados al feminismo son el blanco y el verde, que se utilizaron en la lucha por conseguir el voto para las mujeres 

María Escalante García  

El color que más destaca en las marchas del 8 de marzo Día Internacional de la Mujer es el morado, como signo de la reivindicación. En 1908 lo utilizaron las sufragistas inglesas. En los 60 y los 70 las mujeres socialistas lo eligieron como símbolo de la lucha feminista y posteriormente se le asoció a la jornada que se celebra cada 8 de marzo. 

En la psicología del color, este es un tono que despierta en las mujeres un sentido de emancipación y no ser consideradas sólo en su parte femenina, sino como personas en una equidad. 

Otros colores asociados al feminismo son el blanco y el verde, colores que utilizó Emmeline Pethick-Lawrence, activista británica que luchó por conseguir el voto para las mujeres entre 1903 y 1917. 

La historia… 

El Día Internacional de la Mujer se conmemora el 8 de marzo, en esta fecha se reivindica la igualdad entre hombres y mujeres. Además, se recuerda la lucha incansable que han tenido las mujeres por sus derechos laborales y sociales, en favor de una sociedad equitativa y justa. 

La historia de esta conmemoración se remonta al 8 de marzo de 1875 en Estados Unidos. Según las Naciones Unidas, cientos de trabajadoras textiles conocidas como ‘garment workes’ de una fábrica de Nueva York se manifestaron en busca de la igualdad salarial respecto a los hombres, además de una mejora en sus condiciones laborales. 

En esta manifestación 120 trabajadoras fueron asesinadas a manos de la policía, situación que dos años después fue fundamental para crear el primer sindicato femenino de la historia. 

Pero sería 100 años después en 1975 cuando la Organización de las Naciones Unidas (ONU) hizo oficial el Día Internacional de la Mujer. 

No es motivo de felicitación  

En este día no se debe felicitar a la mujer, pues en primera instancia, no es una fecha de celebración sino de conmemoración de una lucha histórica que las mujeres han continuado hasta nuestros días y que actualmente sigue en marcha. 

La desigualdad de condiciones aun es parte de la vida cotidiana y a esto se le ha sumado la violencia de género y los feminicidios que han aumentado con el paso de los años en varios países del mundo. 

Lo anterior, refleja una realidad, que, pese a los esfuerzos de millones de mujeres a lo largo de la historia, no han sido suficientes para terminar con las injusticias que aún se viven a diario. 

Incluso hay mujeres que se han manifestado en esta fecha con la consigna: «No me felicites, lucha conmigo», haciendo referencia a que no es una festividad, sino un día para crear conciencia y visibilizar los problemas que las mujeres aún tienen que enfrentar y que hace falta arreglar a nivel mundial. 

La dura actualidad 

Actualmente, una de cada tres mujeres sigue sufriendo violencia de género, millones de mujeres no tienen las mismas oportunidades laborales que un hombre, lo anterior también se ha reflejado en los ingresos salariales que suelen ser más altos para una persona del sexo masculino. 

En México ocurren 10 feminicidios al día, con mil 4 asesinatos en mujeres el año pasado. Teniendo un incremento del 2.66%. La violencia de relaciones de pareja en nuestro país es de un 43.9%. 

Ya sea en condiciones de igualdad o de respeto a sus derechos, las trabajadoras tienen pocas condiciones para garantizar su entrada, permanencia y crecimiento en un centro de trabajo, de acuerdo con un análisis realizado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO). 

En un mundo ideal, según cálculos del IMCO, una mejor inclusión de las mujeres podría hacer que el producto interno bruto (PIB) de México creciera ser 15% mayor al sumar 8,2 millones de mujeres a la economía formal del país hacia 2030.