René Cervera G

Con la epidemia global tenemos la oportunidad de buscar datos comparativos entre las naciones que nos permitan encontrar cuáles son las medidas más efectivas para reencontrarnos con la salud.

Esta medida ya ha estado presente en el ánimo de revisar cuales son las políticas públicas que mejor funcionan en el deseo de encontrar salud económica, social y política.

La Organización de las Naciones Unidas a través del Programa para el Desarrollo construyó el Índice de Desarrollo Humano con tres medidas básicas: la educación, que se mide por el promedio escolar de cada país y por el de población en edad de ser matriculada en una institución educativa; la salud, que se mide con la esperanza de vida o sea por el promedio de longevidad; y el tercer factor, el poder adquisitivo de la población en general.

En este marco, el país más constante en ser el primero es Noruega y los más frecuentes de encontrarse en los primeros lugares son Australia, Islandia, Suiza, Canadá, Holanda, Alemania, Suecia, Dinamarca y por ahí se encuentran los Estados Unidos e Inglaterra.

Pero surgió un cuestionamiento: ¿Si el poder adquisitivo de un país es disparejo? Ya que hay países muy desiguales internamente. Así que le agregaron una cuarta medida a la que le llaman “Ajuste por desigualdad”, y entonces las cosas cambian. Países como los Estados Unidos bajan, ya que tiene al menos un 12% de su población en pobreza; y países como Suecia suben. Chile, que es el país con mejor posición de Latinoamérica en las últimas publicaciones se mantiene, pero en años pasados ha bajado.

Las posiciones en la tabla de estos índices suben y bajan, pero dentro de cierta estabilidad. Noruega es el primero desde hace siete años y antes estuvo más o menos el mismo tiempo hasta que lo desplazó Islandia, que cambio su modelo de bienestar social por uno de liberalismo que le dio un auge temporal para declarase posteriormente en quiebra, pero ya recobró el modelo de bienestar y se ha recuperado.

Los índices no son tan estables por país, pero sí lo son por región. Europa del Norte tiene el mejor desarrollo, África del Sur el peor y Latinoamérica el más desigual.

Asía es muy heterogéneo. Los países con mayor Índice son Singapur, Hong Kong, Corea del Sur y Japón. Oceanía también es heterogéneo, aunque los mayores Estados, Australia y Nueva Zelanda, tienen un índice muy alto.

La desigualdad interna da lugar a diagnósticos equivocados. Para que nos demos una idea: si por casualidad coincidimos con Carlos Slim en el Estadio Azteca y se hiciera un promedio de ingreso entre los asistentes todos los aficionados serían millonarios en promedio.

¿Qué tienen en común los países mejor posicionados en este Índice de Desarrollo? Son proyectos de bienestar social, con un Estado en que la sociedad es protagonista. Noruega no pertenece a la Unión Europea, comercia desde su autonomía. El 70% de su petróleo pertenece al Estado, a través de los impuestos administra más de la mitad del PIB y aun en espacios de propiedad privada la gente puede acampar colocándose a cierta distancia del hogar de los propietarios.

El derecho a la salud es universal, también la educación, existen apoyos para quienes buscan trabajo; la infancia y los adultos mayores encuentran condiciones de vida confortables y actualmente es el único país del orbe que no ha recurrido a un préstamo externo para solventar el problema del Covid-19, ya que los recursos derivados del petróleo le han permitido un fondo nacional que representa el 2.5 de su PIB por citar el mayor ejemplo.

Son países con bajos índices de corrupción. Sus finanzas son transparentes. Cuentan con altos índices educativos con distribución del ingreso homogéneo, sindicatos activos, desarrollo tecnológico, y equilibrios en su relación de género.        

¿Qué tienen en común los países del sur de África? Son países recientemente independizados con inestabilidad política. Sus recursos están comprometidos con otros países, sobre todo con sus ex colonizadores. Tienen baja escolaridad, deficiencia saludable, sociedades tribales y son heterogéneos culturalmente.

América Latina sufrió de continuos golpes de Estado hasta las tres terceras partes del siglo pasado. Actúa de mayor manera bajo la tutela de caudillos que de programas políticos. Su población es culturalmente heterogénea, su relación con el norte conflictiva, con dependencia tecnológica, y en consecuencia económica. Su población original está muy reprimida con una intervención constante del gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica en sus asuntos internos y en consecuencia en sus políticas sociales inestables.

Es de llamar la atención que Argentina, Chile, Uruguay, Cuba y Costa Rica, que son los países con mayor Índice de Desarrollo humano, tienen poca población indígena, lo que significa una deuda histórica con ese segmento poblacional.

Asia es la región más difícil de definir. Tiene la nación que está proyectada a ser la mayor economía del mundo, me refiero a China. Entre este país y la India son casi la tercera parte de la población mundial; es una región en la que se concentran enormes recursos humanos y naturales con una dinámica de crecimiento económico muy alta, con un desarrollo tecnológico parcial y con conflictos constantes.

Podemos guardar reservas sobre la veracidad de estas medidas, pero tendremos una idea muy aproximada. Los índices rompen mitos sobre la conveniencia de las políticas liberales y la minimización del Estado. Los países en donde el Estado regula la economía tienen mayores niveles en su desarrollo, destacando la diferencia con crecimiento. Es imposible publicar la historia de cada país, pero sí cabe mencionar que países como Australia y Nueva Zelanda fueron los primeros en darle el voto a la mujer, que Japón tiene una distribución del ingreso muy equitativo sin necesidad de un gobierno socialista, ya que es una cuestión de honor que no haya pobreza en su territorio, y que los países escandinavos que suelen estar en los primeros lugares de estos índices han sido gobernados la mayor parte del tiempo por partidos socialdemócratas.  

En el siguiente enlace pueden consultar el Índice de Desarrollo Humano:

es. Wikipedia.org/wiki/índice_de_desarrollo _ humano

*Analista político, comunicador, ensayista y autor de los libros “El sentimiento que nos une”, “Entre el puño y la Rosa”, “In memoriam Olof Palme” y “La democracia es una fiesta”. También es director del proyecto radiofónico “La Orquesta Filosófica”.