Miguel Ángel López Farías
Layda Sansores es en términos del narco, una especie de «pozolera», es el personaje que disuelve en tambos llenos de ácido a los enemigos del patrón, vulgar actividad, infame, la cual ejecutan sin chistar, sin moral.
Sansores así se «cocino» a Alito, apunta de audios, el del PRI, fue «exhibido», unas veces editado y otras con algún tipo de fundamentos. El juguete de doña Layda es uno que aprendió a utilizar desde las épocas cuando era alcaldesa de Álvaro Obregón, equipos de espionaje que acerco a su jefe, Andrés Manuel López Beltrán, el Andy, mismo que dirige todos los asuntos personales de su papá, con oficina a lado, dueño de un sofisticado sistema de espionaje… el cual comparten con su socia en la industria de los chocolates (no es broma), la gobernadora Layda Sansores.
Las herramientas con las que realizan este tipo de intervenciones son de procedencia israelí, la sola licencia tiene un costo de tres millones ochenta mil 400 pesos m/n. La empresa a la que le adquirieron se llama NOELIX de México.
El número de contrato es 139-2021. Fue obtenido por licitación pública número SAIG-EST -30-2021.
Pero estos datos son solo algunos, faltan mucho más que harían palidecer a los amigos de «Guacamayas Leaks», pues a la «bruja del sur», tal y como la conocen los que saben de ciberinteligencia, le acompañan muchas manos de especialistas en edición, trampeo y guerra sucia en contra de todo aquel que Andy considere un enemigo para los intereses de su grupo.
Y aquí habría que preguntarse, a quien sirve realmente Andy y Layda, y no piense solamente en el presidente de México, sino en alguien a quien decidieron apoyar para el 2024… acertó, a la doctora de la chilanga.
¿Es casual que Layda amenazara con relevar algunas cosas del senador Monreal en su programa (una porquería, sobra decir) «Las noches del jaguar «?
Layda Sansores acaba de cometer un tremendo error al subirse al ring con un peso pesado como Ricardo Monreal, mismo que le respondió de manera enérgica a la gobernadora de Campeche, en una especie de «quien se ríe se lleva», e hizo mención de tocar «caminos sin retorno», fue tal el manotazo que un par de llamadas de gobernación bastaron para que a los minutos, Layda anunciara, vía Twitter que siempre no, que se guardaba sus comentarios para no generar «confusiones…» pero la puñalada estaba asestada.
El de Zacatecas, queda claro, no es Alito, y si algo se debe reconocer es que ha sido el propio maestro universitario y senador quien más ha resistido los abusos de los enemigos en su partido, misiles que no lo han destruido, por el contrario, ha sido tal su capacidad de resiliencia que a fuerza de mano política y de estoicismo que se mantiene en una carrera rumbo a la presidencia, y hoy cuenta ya con la anuencia de quién más lo rechazó, el máximo elector de este país, el presidente.
¿Qué viene para Layda Sansores al haberse metido debajo de las patas de los elefantes?
En poco tiempo se verá y conoceremos una de las tantas redes de lavado de dinero que orbitan en torno a el círculo cercano de la amiga de Andy.
Temas que en Campeche son pequeños escándalos de corte familiar, tales como actos de despotismo y de abuso de cargos y desvío de dinero…pero eso es solo lo local, pues las barbas de los espías, ya se remojan … ¿O creíamos que la «Guacamaya» se convirtió en zopilote ? ¡Naaaaaaa!
Por cierto, don Adán sabe ya que también a él le han buscado cadáveres en el closet… ya tomó nota… ¿Y qué vas a hacer Layda? ¿Anunciarlo en prime time?
Síganle jugando a los espías amiguitos de Palacio, cuates del Andy, de la jefatura, síganle pasando material a la «pozolera » del sur.
Dice el consejo griego que «cuando los dioses quieren ver fracasar a alguien, lo hacen ciego».














