Fragon 

El pasado jueves 28 de abril se cumplió con el segundo debate entre aspirantes a la gubernatura de Hidalgo. Esta ocasión, fue convocada por la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex). La sede: instalaciones de una universidad privada, de Pachuca.  

El debate ya estaba agendado una semana después del primero (el que organizó la autoridad electoral en el municipio de Huichapan). Sin embargo, en esta llamada no acudió el candidato común de Juntos Hacemos Historia en Hidalgo, Julio Menchaca Salazar.  

La deserción del morenista restó total interés. Vaya, le faltó un complemento a los ingredientes para “saborear un buen menú democrático”.  El protocolo arrancó bostezos de la comunidad digital. Los contendientes por la gubernatura… lucieron extraviados en sus intervenciones. La carencia: convencimiento hacia empresarios y activistas que presenciaron el cotejo. 

Una “cascada” de especulaciones emanaron ante la ausencia del abanderado morenista. Ante el inevitable bisbiseo, Alberto Paredes Dueñas, presidente de la Coparmex en Hidalgo, justificó: “el candidato está en una reunión importante en la Ciudad de México”.  

Empero, el empresario lamentó la ausencia de Julo Menchaca. Aun cuando, dijo, su equipo cumplió con los estándares previos al encuentro. El subterfugio fue enclenque. Amén que la especulación acrecentó en redes sociales.  

A la postre, sobrevino el cumulo de opiniones –a favor y en contra- de la clase política que debatía en la sobremesa o café de los típicos restaurantes. El sector hidalguense se dividió. Mientras que, unos vieron con buenos ojos esta estrategia, otros, discreparon, subrayando el riesgo negativo que puede repercutir en la imagen de Menchaca Salazar. 

Retomo -en síntesis- el debate organizado por Coparmex: evidenció la falta de preparación entre quienes buscan gobernar Hidalgo. Ejemplifico: Francisco Xavier Berganza, hizo mutis cuando le preguntaron cómo atendería la deserción y el rezago escolar.  

De lo que -en anteriores debates- el cantante argumentaba…en esta ocasión, decepcionó. Principalmente a sus admiradores. Alcanzó a vociferar: “esto se resuelve combatiendo a la corrupción, porque así garantizaría que los recursos lleguen a las escuelas y a estudiantes mediante becas”.  

Se desconoce si todo estaba “planchado”. Porque… quien formuló la interpelación, refutó la imprecisión de su réplica. Consecuentemente, el candidato de MC, exaltó el vocablo, en una intentona para desalinear la escucha. Sin embargo, los tiempos cambian. Los oyentes no digirieron este accionar que destiló un tufo rancio, añejo y deshilachado.  

Y qué decir de Carolina Viggiano y José Luis Lima. Les “llovió” los reclamos por evadir respuestas concretas para solucionar los problemas como la informalidad y la corrupción. Así también, dejaron mucho que desear en proponer estrategias para cautivar inversiones en beneficio de las empresas. 

Colofón. Este ejercicio convocado por empresarios debe prender las alarmas para los asesores de quienes aspiran a encabezar el gobierno de Hidalgo.  Es insoslayable la carencia de un atractivo proyecto de gobierno. Los electores no son neófitos. Están al tanto de todo. Al tiempo…