Rafael Lulet 

Actualmente el país carece de atractivos para invertir, la polaridad gubernamental encabezada por el presidente Obrador, ha propiciado una falta de certidumbre para que capitales extranjeros consideren llevar a cabo proyectos de inversión en nuestra nación, eso afecta sin duda a toda la cadena de valor, mencionando dentro de la misma, el empleo, el capital circulante y el incentivar al consumo, afectando con ello también,  la obtención de IVA e ISR a las arcas gubernamentales a través del impuesto de los diferentes entes intermediarios en el proceso económico. 

En cada discurso proclamado por Obrador, ya sea por su mañanera o en otros escenarios gubernamentales, logra espantar a los inversionistas tanto nacionales como extranjeros quienes no ven con buenos ojos las actitudes del presidente, y eso se refleja en las encuestas realizadas por las diferentes consultoras que orientan a los empresarios en las tomas de decisión para emplear su capital, determinando con ello un índice de confianza en base a la evaluación de las diversas economías en el mundo, a esto, hemos de citar el dictamen de una de ellas, la consultora Kearney, donde coloca a México fuera de los 25 países atractivos para invertir. 

Con la falta de inversión por la fuga de capitales, nuestro país acumula más de 5 mil mdp, agregando a ello a los 55 mil 184.5 millones de pesos que salieron el año pasado, datos publicados por Banxico; según analistas, podrían coincidir con la guerra de Ucrania con Rusia, pero no se le puede atribuir todo a dicho evento mundial, por ende, para determinarlo se debe de estudiar a detalle cada punto de afectación el cual dio pauta a la salida de inversión de México, lo único en claro de todo esto, es la afectación a nuestra economía reflejada en la falta de dinero en los bolsillos de los mexicanos. 

La inflación es un claro reflejo de la baja en el poder adquisitivo en el mercado, los consumidores ven afectados sus bolsillos al momento de obtener mercancías para sus necesidades básicas, el impacto se vio reflejado por el aumento del 7.45 % inflacionario tan solo en el mes de marzo según el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), e incrementándose al 7.72% en abril, tal como lo publicara el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), siendo el mayor nivel desde la segunda semana de enero del 2001, los rubros donde tuvieron lugar para dichas alzas fueron en los precios del gas doméstico LP, en gasolinas, en el huevo, en la tortilla y en el transporte aéreo, principalmente. 

El desempleo fue uno de los puntos que se vieron más afectados por la salidas de capitales, a parte del encarecimiento del poder adquisitivo y el incremento de la oferta y demanda de algunos productos en la cadena de valor, pese a manejar número positivos en la tasa de desempleo, situándose en un 3.5% en comparación al 3.7% del mes pasado, se ha visto un aumento en la ocupación informal, datos publicados por el INEGI, esto, indica que muchos mexicanos se encuentran fuera de la protección médica además, de tenerse números pocos reales de la verdadera situación del cual viven muchos ciudadanos quienes debieron recurrir a otras alternativas de ingreso ante la deficiencia de la oferta laboral.  

Según el INEGI, la ocupación informal se colocó en 31.6 millones en los meses de octubre a diciembre del año pasado, representando un 55.8% en la población mexicana, pero no solo esto refleja la falta de acceso a instituciones de salud, sino también, la carencia de protección de la Ley de Trabajo.