Armando L. Guerra

(Investigación Especial)

En lo que constituye una de las jugadas turbias del grupo sindical que mantiene el poder y manipulación de los trabajadores del gobierno de la Ciudad de México, está en marcha para reelegir a uno de los dirigentes más grises de esta organización sindical.

Las aguas ya se empezaron a mover, con acciones que buscan llevar agua a su molino, como es la Sección 1, que controla Hugo Alonso Ortiz, que, con maniobras anticipadas a la elección, busca someter a los trabajadores de limpia y transportes.

Para ello convocó a los trabajadores de la Sección 1, para que acudieran a un lugar por Xochimilco, para que con nombre y firma expresarán que quieren elección por medio de voto, libre, secreto y directo, cuando eso está previsto en la legislación laboral y es el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, que encabeza Alfredo Domínguez Marrufo, el encargado de vigilar y dictaminar el proceso electoral.

La jugada de Hugo Alonso, está tirada, nada más que a lo mejor no le han dicho algunos de sus aplaudidores, que está en el ambiente político aquellas ofensas que le gritaron a la ahora presidenta de México, Claudia Sheinbaum, cuando era delegada en Tlalpan, por un conflicto con los trabajadores de su sección y que seguramente tiene registrada también la jefa de Gobierno, Clara Brugada.

En otro bando, están los que buscan la reelección de Aarón Ortega Piña, actual presidente del Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno de la Ciudad de México, cuya gestión señalan los   trabajadores ha sido de opacidad y corruptelas que van desde la venta de plazas, aviadores hasta el engaño de entrega de dígitos sindicales a los trabajadores y de todo esto han generado millonarios, pero nada se ha investigado.

En este grupo empuja Marco Antonio García Ayala, dirigente de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE), que busca el apoyo de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, para que influya en los círculos de la presidenta Claudia Sheinbaum y de la jefa del gobierno de la CDMX, Clara Brugada, ante el endeble peso político que tiene para decidir en la reelección de Ortega Piña.

El frágil manejo político de García Ayala, en lo que sería su primera elección de su gestión al frente de la FSTSE, lo coloca lejos de la habilidad política de su extinto tío Joel Ayala Almeida, para tener el control de los sindicatos afiliados, muchos de ellos con dirigencias espurias y con » cacicazgos» de más de 15 años o más, como el que él  detenta al frente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaria de Salud  (SNTSA ), desde 2003, donde el hartazgo de trabajadores ya empieza a reventar.

De acuerdo a fuentes acreditadas del SUTGCDMX, este grupo que encabeza García Ayala, empuja para que la elección sea por acuerdo de unidad, a fin de que no haya más candidatos que se opongan a la reelección de Aarón Ortega Piña y en todo caso que se vaya a Directorio Sindical, como ya sucedió cuando fue administrado por Joel Ayala Almeida, y que el gobierno de la CDMX, en tiempos de Miguel Ángel Mancera, entregó 100 millones de pesos, que no se transparentaron.

Los manejos turbios durante la gestión de Aarón Ortega Piña, se han generado desde diversos frentes, como el agandalle que pretendía Hugo Alonso Ortiz de adjudicarse el balneario Las Termas, patrimonio del sindicato, que adquirió en su tiempo el dirigente Rafael de Jesús Lozano Contreras, con las cuotas de los trabajadores, donde realizó trabajos de demolición de las instalaciones, que fueron clausuradas por el Gobierno capitalino, donde pretendía construir edificios de departamentos en varias hectáreas y según informes detrás de él estaban Miguel Ángel Mancera, ex Jefe de la Ciudad de México y Miguel Ángel  Vázquez, ex director de Recursos Humanos de su gobierno y que posteriormente estuvo preso por diversos delitos.

Según las fuentes sindicales, revelaron que, este maremágnum se mueven las aguas en torno a la elección del Sindicato Único, donde tanto Clara Brugada, como la presidenta Claudia Sheinbaum, tendrán la decisión parra que no se desaten los demonios por la red de corruptelas y opacidad, a tal grado que señalan que Ortega Piña, durante su gestión no se paró por las 40 secciones sindicales que conforman el SUTGCDMX, por lo que confían que se limpie la corrupción.

Denunciaron que Hugo Alonso Ortiz, busca el control del sindicato y la disputa arrecia y se vislumbra un choque de grupos por imponer a sus candidatos, en tanto que señalan que la decisión se tomará desde el despacho del Palacio del Ayuntamiento, para frenar toda la «mafia» que busca seguir con el control de los 110 mil trabajadores de las 16 alcaldías de la capital.