Presionados por la crisis económica más severa de los últimos años y ante la falta de un alivio fiscal por parte del Gobierno federal, miles de empresas del País se están sumando a una suspensión del pago de impuestos a través de organismos empresariales.

El reclamo de las empresas ocurre a la vez que Gobernadores le exigen a la Administración de la 4T renegociar el Pacto Fiscal federal para un trato más justo a las entidades que más aportan recursos vía impuestos y que a cambio reciben lo que el Mandatario de Nuevo León, Jaime Rodríguez, llamó «migajas».

Un día después de que la Federación de Cámaras de Comercio (Fecanaco) de Tamaulipas anunció que sus 20 mil afiliados no pagarán impuestos federales y locales, la Canaco de Durango, la Coparmex de Tamaulipas y la Canaco de Acapulco se sumaron ayer a la rebelión.

Mauricio Olguín, presidente del organismo duranguense, adelantó que mañana anunciarán que sus 18 mil comercios afiliados dejarán de pagar todos los impuestos como medida de presión a las autoridades.

«No estamos dispuestos a pagar impuestos durante esta contingencia (por la emergencia a raíz del Covid-19) porque las empresas están atravesando por momentos muy difíciles», afirmó Olguín.