Víctor Hugo Islas Suárez 

Hace un par de semanas escribía sobre la idea de Elon Musk de crear una red social en donde la libertad de expresión fuera total, si bien comentaba yo sobre la doble moral de la sociedad actual también debemos entender unas cuantas cosas: 

La libertad de expresión no debería ser tomada como un cheque en blanco, es decir, no por tener derecho a decir lo que se desea esto debe ser tomado tan a la ligera, recordemos que hay y deben haber limites, la libertad de expresión es un torbellino en el que si caemos nos podemos perder fácilmente, decir lo que uno quiere puede afectar a otros, y lejos de la estar pensado en la “generación de cristal” debemos recordar que hay cuestiones legales (mal fundamentadas) que debemos de cumplir, así pues, ¿Estaríamos dispuestos a la total libertad de expresión? ¿Puede una persona expresar su sentir contra la comunidad LGBT+? O bien ¿estamos de acuerdo en que las personas defiendan su “derecho” de elogiar a los nazis? ¿Qué opinión le merece las personas que decidan hablar libremente de sus preferencias sexuales con menores? En un mundo ya divido se podría llegar a consecuencias catastróficas con la libertad de decir lo que uno quiera. 

Ahora bien otro punto que parece necesario recordar es que; Twitter ahora propiedad de Elon Musk, nunca ha sido una aplicación sin dueño, todas las apps que instalamos o usamos pertenecen a alguien, pasa igual con su correo de Gmail, Outlook, Instagram, Facebook y muchos más, y ese es el tema principal, los dueños de las apps pueden poner las reglas que quieran, y hacer uso de nuestra información de la manera que ellos quieran, así esta escrito en los “términos y condiciones” ese contrato que firmamos a la ligera al darle “acepto” con tal de usar las plataformas. 

En días recientes el hashtag “no autorizo” ha sido empleado millones de veces para decirle al futuro dueño de Twitter que no quiero que mis datos, imágenes, videos y demás sean usados o transferidos a terceros, y aquí es donde debería de entrar este recordatorio (de nuevo) 

Tu no eres dueño de lo que escribes, publicas, y comentas, estas usando una plataforma que aceptaste usar bajo sus reglas, reglas que cambian, se ajustan y se crean a discreción del dueño de la plataforma, y nos guste o no así funcionan todas. 

No te gusta, no la uses, migra a una que sea de tu agrado, pero no por apariencia y/o popularidad, utiliza aquella que se ajuste a tu forma de pensar basado en sus políticas de uso, si no lo lees no sabrás cuales son estas, y por ende seguirás pensando que tu muro es tuyo, que tu cuenta es tuya, nadie le ha vendido a nadie mentiras, nos hemos creído las propias, al pensar que las fotos que subimos son nuestras, y tantas y tantas falsedades que nos decimos, pero las plataformas son claras, no estas pagando por nada, así que ajústate a su uso. 

Decirle al dueño de alguien como debe ser, usarse o regirse cualquier bien es un grito dentro de un frasco, si bien se tiene el “derecho” de quejarse el dueño tiene el derecho de hacer caso omiso, insisto, no te gusta no la uses, te gusta, úsala, crees poder hacerlo mejor, crea tu propia plataforma, y veras que al cabo del tiempo esta misma terminaría siendo politizada a tu placer o el de tus colaboradores y/o accionistas, es un mundo de capitales, en donde el que tiene más hace lo que quiere, Elon Musk pudo crear su propia plataforma, pero prefirió hacer lo que cualquiera con ese poder económico hubiera hecho, comprar a la competencia, sí, pura y llanamente, comprar al “mejor” que ya existe. 

Así que pensar que ahora Twitter será un lugar franco con la libertad de expresión es una mentira, creer que harán caso a tu “no autorizo” es aún más ingenuo, seguir usándola y estarse quejando de todo lo que en ella suceda, es ya de cretinos.