Víctor Hugo Islas Suárez
No todo son filas y columnas, normalmente pensamos en “X” y “Y”, sobre todo si estamos haciendo algo en Excel, un diagrama para remodelar la cocina, o cuando queremos explicarle a alguien cómo llegar a algún destino, y por lo menos, cualquier persona puede entender 2 dimensiones más, la realidad que percibimos está compuesta por tres dimensiones espaciales: ancho, largo y alto y, sin embargo, la física moderna nos expone la existencia de una cuarta dimensión: el tiempo
Las tres dimensiones espaciales son conceptos fundamentales en nuestra vida cotidiana. Nos permiten describir la posición y forma de los objetos en el espacio. Sin embargo, estas dimensiones no son independientes entre sí, sino que están interrelacionadas, formando lo que conocemos como espacio tridimensional, justo cuando hacemos el diagrama para remodelar la cocina, solemos tomar una hoja de papel, una regla y dibujar en escala los muebles sobre el espacio medido, y es hasta que llega la nueva alacena cuando entendemos que debimos pensar en 3 dimensiones, ya que el alto, ancho y profundo muchas veces no es cómo lo pensamos.
El tiempo, a menudo considerado como la cuarta dimensión, es un concepto abstracto que describe el progreso de los eventos desde el pasado, a través del presente, hacia el futuro. A diferencia de las dimensiones espaciales, el tiempo tiene una dirección definida, conocida como la «flecha del tiempo», la “flecha del tiempo” es un concepto que se refiere a la dirección que el tiempo registra, la cual discurre sin interrupción desde el pasado hasta el futuro, pasando por el presente.
La característica más importante de la flecha del tiempo es su irreversibilidad, es decir, que el futuro y el pasado, sobre el eje del presente, muestran entre sí una neta asimetría, en otras palabras, el pasado, que es inmutable, se distingue claramente del incierto futuro, es importante mencionar que, aunque experimentamos el tiempo como si siempre fluyera hacia adelante, las leyes físicas no distinguen entre pasado, presente y futuro.
La teoría de la relatividad de Einstein revolucionó nuestra comprensión del tiempo como una cuarta dimensión. Según Einstein, el espacio y el tiempo no son entidades separadas, sino que están entrelazados en una única entidad conocida como espacio-tiempo, esta teoría nos dice que la gravedad es el resultado de la curvatura del espacio-tiempo causada por la masa y la energía.
La inclusión del tiempo como una cuarta dimensión tiene profundas implicaciones en nuestra comprensión del universo, nos permite entender fenómenos como la dilatación temporal (el tiempo se mueve más lento en presencia de un campo gravitatorio fuerte) y la contracción espacial (los objetos se acortan en la dirección del movimiento a velocidades cercanas a la velocidad de la luz).
Las cuatro dimensiones, tres espaciales y una temporal, son fundamentales para nuestra comprensión del universo. Aunque el tiempo como una cuarta dimensión puede parecer un concepto abstracto y difícil de entender, es esencial para explicar muchos fenómenos físicos y cosmológicos, a medida que continuamos explorando las profundidades del universo, es posible que descubramos aún más dimensiones, abriendo nuevas puertas a la comprensión de la realidad.







