Víctor Hugo Islas Suárez 

Tomas una fotografía y la subes a la res, escribes un blog y lo subes a la red, publicas un video en alguna plataforma y obviamente lo subes a la red, por alguna razón decides quitar el video o la foto, si tienes “suerte” no pasa nada, y sin embargo hay algo que no podemos olvidar, “Google no olvida” de hecho cualquier buscador puede conservar los metadatos y entonces deberás recordar que una vez que subiste algo ya no es tuyo, y no solo dejas de tener propiedad de ello sino que además de todo (y ojalá que no) estarás expuesto a los problemas legales que esto pueda traer consigo, y si, todo por los metadatos. 

Si nuestros datos son mal usados podrían emplearse para un fraude bancario, hasta conocer cada detalle de nuestra vida privada, los patrones de llamadas, por ejemplo, pueden revelar cuándo estamos despiertos o durmiendo, nuestra religión mediante llamadas durante navidad o no hacerlo el día de descanso judío, nuestros hábitos de trabajo y nuestras aptitudes sociales, el número de amigos que tenemos o incluso nuestras afinidades civiles y políticas. Los metadatos, por lo tanto, son una herramienta muy poderosa para la gestión de la información dentro de un programa de gobierno de datos, dentro de la práctica de gobierno de datos, interpretar el contexto del contenido de los datos es esencial para administrarlos de la mejor manera y los metadatos son la llave para hacerlo. 

Los metadatos nacen como producto de la gran cantidad de información y recursos que existen en Internet, se hizo necesario establecer un mecanismo para etiquetar, catalogar, describir y clasificar los recursos presentes en la World Wide Web, esto para facilitar la posterior búsqueda y recuperación de la información, este mecanismo lo constituye los llamados metadatos. 

Los metadatos, consisten en información que caracteriza datos, describen el contenido, calidad, condiciones, historia, disponibilidad y otras características de los datos. En el ámbito bibliotecario, por ejemplo: el catálogo de una biblioteca o una ficha bibliográfica son metadatos. Para la creación de estos metadatos se usan reglas de catalogación y formatos. Pero los metadatos son también, la información generada por los usuarios cuando usan tecnologías digitales, por ejemplo, en el caso de un email o una llamada, son metadatos el horario, la fecha en que se envió y la localización desde donde se conectó el usuario la última vez, entre otros. 

Entre las principales características que podemos destacar de los metadatos se encuentran las siguientes. 

Son paquetes de información altamente estructurados que describen contenido, calidad y características de los datos del sitio web. 

Son precisos y en muchos casos cortos e integrados por palabras simples. 

Proporcionan puntos de acceso a la información del sitio web. 

Codifican la descripción del sitio web. 

Las cámaras fotográficas y teléfonos celulares generar sus propios metadatos de manera exclusiva, así se puede saber de donde salió una foto o un video. 

Ya en la vida cotidiana, los metadatos revelan patrones, relaciones y comportamientos, su conocimiento puede desvelar dicha información, puede afectar nuestra privacidad, y muchas veces se puede saber más a través de los metadatos, que examinando el contenido de los mensajes que crearon un metadato, cosa que por otra parte es mucho más complicada e imposible cuando hay cantidades masivas de datos a analizar, sin una muestra específica o limitada, así pues, si alguien los sabe manejar (y no se requiere ser un experto) puede obtener mucha información de todo lo que hacemos en las red.