Víctor Hugo Islas Suárez 

Hace 53 años el 20 de julio de 1969 Edwin Eugene Aldrin Junior (Buzz Aldrin) era el segundo hombre en pisar la luna y exclamaba “Hermosa vista, magnífica desolación” ya todos deben saber quien fue el primero y que dijo, si bien se sigue discutiendo si es verdad o mentira que se llegó a la superficie lunar, hay algo que debemos resaltar después de los “despueses”, y es el hecho que hace 53 años la tecnología que llevó al Apolo 11 con el módulo lunar tenía 16 mil veces menos tecnología que un teléfono inteligente de la actualidad (de gama baja). 

Así es, cualquier teléfono móvil que usamos en la actualidad es varios miles de veces más potente que los ordenadores que llevaron a la humanidad a la Luna, como se dice vulgarmente, prácticamente volaron en una cafetera. 

El Apolo 11 usaba un computador de navegación llamado Block II, que se desarrolló en 1966, estamos hablando de una época en la que los ordenadores aún seguían usando válvulas de vacío, de hecho, el Block II fue uno de los primeros ordenadores que usaba circuitos integrados, es decir, chips, una innovación clave para poder introducirlo en el módulo lunar, antes de los chips, los ordenadores ocupaban una sala entera. 

En 1969, cuando el Apolo 11 llegó a la Luna, ni siquiera existía la informática doméstica, los primeros ordenadores domésticos que se hicieron populares en los años 80, como el Commodore 64 o el ZX Spectrum, ya eran docenas de veces más potentes que los ordenadores del Apolo 11, para poner un ejemplo más claro, hoy en día, hasta un microondas tiene más potencia de procesamiento. 

El ordenador del Apolo 11 funcionaba a una velocidad de 2 MHz y tenía 2 KB de memoria RAM y 32 KB de memoria ROM, esto es unas 16.000 veces más lento y con dos millones menos de capacidad de memoria que un móvil de 8 núcleos a 2 GHz, con 2 GB de memoria RAM, y eso sin tener en cuenta otros componentes como el bus de datos o la velocidad de memoria, que aceleran aún más el rendimiento actual. 

Los valientes astronautas llegaron a la Luna con un ordenador tan potente como un microondas casero, de cualquier marca, su “poder” de procesamiento fue clave para calcular la orientación durante el viaje, así como la navegación del módulo lunar en el aterrizaje, eso engrandece aún más su hazaña, muchas tecnologías que se utilizaron en el Viaje a Luna fueron pioneras, y apenas se habían probado antes, fue un milagro que todo saliera bien a la primera, y sobre todo que pudieran volver, despegar, orbitar la tierra y luego la luna, bajar a la superficie lunar, volver a despegar y hacer que el módulo volviera al Apolo 11, de nuevo orbitar la luna, la tierra y aterrizar, con ese mínimo poder de procesamiento en verdad fue una proeza. 

53 años después, tenemos en la palma de la mano tecnología 16 mil veces (por lo menos) más potente que lo que hizo al hombre llegar a la luna, 16 mil veces, perdón por ser tan repetitivo, pero en realidad me sigo sorprendiendo con el número, es posible que en 50 años, en el 2072 la gente no crea posible que hallamos podido vivir con “tan poca potencia tecnológica” en nuestros dispositivos, la carrera espacial no solo llevó al hombre a la luna, muchas tecnologías que hicieron posible esos viajes, se utiliza hoy en día de manera potenciada en nuestro día a día, un pequeño ejemplo, el ordenador usado en el aterrizaje lunar, es el abuelo de el GPS actual, el que traemos en las apps de navegación, y muchas, muchas cosas más, de las que ya platicaremos luego, en verdad hay cosas que no se imaginan que se desprenden de los viajes espaciales, por ahora cada que vean a la luna, y le tomen una foto con su celular, reflexionen un poco.