Víctor Hugo Islas Suárez 

Durante el encierro vivimos excesivamente apegados al móvil, al portátil, al wifi, sí, más que antes, si el smartphone es lo primero y lo último que miras cada día, necesitas un detox digital.  

¿Cómo saber si necesitas un detox digital? 

La mejor manera de saber si te hace falta un detox digital es detenerte un poco a pensar en tus hábitos diarios respecto al manejo de las tecnologías. Algunas de las señales que pueden indicar que tu cuerpo necesita un respiro son, visitar las redes sociales más de diez veces al día, que sea el móvil lo primero que miras al despertarte y lo último al acostarte, que contestes correos del trabajo fuera de tu jornada laboral, o que no puedas dejar de consultar el teléfono cuando vas por la calle o estás con otras personas. 

Y este detox, es para contrarrestar los efectos negativos de la dependencia de las tecnologías, estar pegados al teléfono móvil tiene graves consecuencias para nuestro bienestar. Entre estos efectos negativos se encuentra el conocido como síndrome de “text neck” un desalineamiento de una o más vértebras causado por mantener la cabeza inclinada hacia abajo durante largos periodos de tiempo–, problemas en las manos, como el síndrome del túnel carpiano, o tendinitis en los pulgares por la posición antinatural que adoptamos al sujetar el aparato. A eso hay que añadir que la luz que emiten las pantallas de los dispositivos, sumado a la corta distancia a la que los mantenemos de los ojos, puede provocar daños en la retina, empeorando nuestra visión. También influye en nuestros ritmos circadianos, pues está comprobado que manejar dispositivos electrónicos antes de dormir empeora la calidad del sueño. 

10 consejos para realizar tu detox digital 

Desprenderse del móvil, tu fiel compañero, no es una tarea fácil. Para que este proceso te resulte más ameno y productivo, ahí van algunos consejos para que comiences tu desintoxicación del smartphone: 

Fija tu tiempo para el detox digital: esto dependerá del nivel de dependencia al móvil, aunque lo recomendable es que dure entre tres días y una semana. De esta manera, la persona puede desconectar por completo y comenzar unos buenos hábitos. Lo ideal es hacerlo durante unas vacaciones. 

Establece horarios: en muchos casos, por motivos laborales o personales, no se puede estar sin teléfono, por ello lo mejor es establecer unos horarios en los cuales está permitido mirar correos y redes sociales.  

Mantén la calma: es normal que los primeros días sientas la tentación de mirar el teléfono y esto te genere algo de ansiedad, pero con el tiempo verás que no es algo imprescindible. 

Busca compañeros: una manera de obtener los mejores resultados y motivarse es compartiendo el reto con un amigo, familiar o pareja. Recuerda informar a la gente de que vas a hacer esta desconexión; así podrán saber las horas a las que pueden contactar contigo. 

Haz cosas que te gusten: encuentra tus hobbies y practícalos, la única condición es que no tengan que ver con la tecnología.  

Evita el móvil durante las comidas: aleja el smartphone mientras comes, ya sea solo o con compañía.  

Limpieza de aplicaciones: piensa en el uso que le das a cada aplicación y luego valora si es necesaria. Desinstalar aplicaciones puede ayudarte más de lo que crees; además de evitarte el mal trago de ver las estupendas vacaciones de tus amigos mientras tú estás trabajando. 

No tengas el móvil cerca: una manera de evitar caer en la tentación es no tenerla cerca. Por ello, evita tener tu gadget cerca en el trabajo, durante tu momento de desconexión, y mientras duermes, pues la luminiscencia de la pantalla y las notificaciones pueden interrumpir tu sueño.  

Fuera notificaciones: con la desactivación de las notificaciones con luz o ventanas emergentes de todas las aplicaciones consultarás menos el smartphone.