Jesús Corona Osornio / (@coronaoso) 

Presionó a los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, amenazó a diputados de oposición, usó toda la fuerza del Estado para sacar adelante sus reformas, no le importó violar leyes, ha demostrado que poco o nada le importa el país, son sus caprichos y sus errores que no reconocerá porque sería volverse falible y perder votos. 

López es el presidente más centralista, dogmático y arbitrario de los tiempos de nuestra joven democracia. 

Enfermo de poder, quiere abarcarlo todo, pretende que nadie lo contradiga so pena de amenazas y consecuencias, rudimentario en su actuar y limitado intelectualmente, el señor López, utiliza al Ejército para implementar no una estrategia de seguridad, sino para amenazar a la ciudadanía que ose no aceptar las ideas que emanan de un ser más preocupado por la popularidad que por entregar resultados.  

El ciudadano presidente hizo muchos compromisos con mil y un personajes, muchas de esas personas fuera de la Ley,  nada le importó, desde hace cuatro años paga los apoyos con lo que el poder presidencial le confiere y con un grupo de leales a su persona, a quiénes solo importa quedar bien con el gran “líder”, sin tomar en cuenta el grave daño que le causan al país, el señor de la austeridad que habita un palacio, cuyas corbatas, zapatos, trajes, relojes rebasan con mucho su falsa austeridad, mitómano como todos los populistas, de manera infame endeuda al país, para luego en su propaganda afirmar que no se ha pedido ni un peso en préstamos con ninguna institución internacional. 

Peligroso resulta para nuestras libertades, tener a las Fuerzas Armadas en las calles de todo el país en tareas de seguridad pública, disfrazados de Guardia Nacional, la forma en que fue aprobada por las cámaras de diputados y senadores, no hace sino confirmar que México vive bajo un régimen dictatorial, en el que las leyes y la separación de poderes es letra muerta, sin que nadie diga ni haga nada de  los actores de las oposiciones, la endeble alianza entre las tres fuerzas políticas opositoras, PRI, PAN y PRD, fueron muy pragmáticas al aceptar ir a las elecciones en conjunto, Acción Nacional presentó candidato en el Estado de México antes que sus coequiperos, luego el Revolucionario Institucional lanza una iniciativa de ley en la Cámara de Diputados, lo que provoca que PAN y PRD hablen de hacer una pausa en la alianza, mientras, López ya avanzó en su proyecto personal, en incrementar ilegalmente su poder más allá de lo que las leyes le permiten, un poder absoluto sin contrapesos, sin transparencia, cogobernando con los militares y burlándose de aquellos a los que perversamente llama pueblo bueno, “Primero los Pobres” alza la voz para seguir en campaña. Los pobres y todos los habitantes de este noble México nuestro, pagaremos muy caro los caprichos del perverso y falso demócrata convertido en un ruin y bananero dictador de bolsillo.  

Hasta hoy nada ha impedido a AMLO tropezar en sus gastos estratosféricos en el Tren Maya, la refinería Dos Bocas y la pista militar ampliada denominada aeropuerto, el presupuesto que envió a las cámaras para su análisis, análisis es un decir, incrementa al doble el presupuesto de la Secretaría de la Defensa Nacional, el del Tren Maya, e incrementa también el del aeropuerto Felipe Ángeles  así como a los programas, de becas, jóvenes y pensiones de los ancianos, incrementos que en cualquier momento dejarán sin dinero a las arcas nacionales. 

López Obrador, insisto, ojalá me equivoque, prolongará su mandato, no se irá en el 2024, de una u otra forma ya tiene el control de las instituciones, para el 2023 habrá cambios importantes en el Instituto Nacional Electoral, -INE- con lo que el estoico bastión garante de la democracia será tomado por las hordas morenistas, negro el panorama nacional.  

Hasta la próxima.