Jesús Corona Osornio 

Todo indica que la CDMX tiene un gobierno compartido, quien da la cara es obviamente la dra. Claudia Sheinbaum Pardo, ella fue electa para tal encargo, sin embargo, la jefa de Gobierno en lo político no responde a las necesidades de la ciudad capital, ella está ocupada en cuidar su imagen y en promoverse para ser la candidata para la presidencia por su partido Morena.  

Cada día desde que perdió la mitad de las alcaldías, a través de la Secretaría del Bienestar capitalina personal identificados con chalecos que dicen Bienestar, acuden casa por casa a ponerse a las órdenes de la ciudadanía que abre sus puertas y en la mayoría de los casos se integran a chats por WhatsApp, y cuyos chats grupales llevan por nombres; Comité de Seguridad, Comité de Salud a los que se antepone la sección electoral, y otro más con solo el número de la sección, lo rubrican de la siguiente manera, Atentamente, Contacto Ciudadano de la Ciudad de México. 

Regularmente se presentan en grupos de cinco o siete personas, todas debidamente identificadas y uniformadas con el chaleco de la Secretaría del Bienestar de la CDMX. 

Evidentemente es más una acción de carácter político, sin negar que de paso se beneficia a la población, esto lo hacen colonia por colonia y sección por sección. 

Con los datos que obtienen, ubican cuantos miembros conforman una familia, cuantos están en edad de votar, quienes son simpatizantes, datos muy valiosos para la batalla electoral que en la ciudad más grande del mundo, no será para Morena y sus candidatos cuchillo en mantequilla, por lo menos en la mitad de las demarcaciones que no gobiernan y que son prioritarias para la dra. Sheinbaum si quiere ser la candidata, que hasta ahora lo sería por la manera en que el ciudadano de Palacio ha manifestado su apoyo nada discreto a la que ya llaman la favorita. 

En política como en la vida los mensajes no verbales son claves para identificar oportunidades, así como yerros o señales para seguir un rumbo, tal es así en la política, el Señor López es un verdadero experto en el manejo de los mensajes que en ocasiones son tan en clave que resultan acertijos indescifrables para quienes no creen en su gobierno e ideología. 

A Sheinbaum ese lenguaje se le dificulta, poco simpática y más bien lejana, no logra empatizar, quienes conforman los sectores más desprotegidos de la población de la gran ciudad, la sienten lejana y fría poco interesada en sus problemáticas y mucho menos en resolverles sus problemas, poco sale de su oficina, cuando lo hace es porque es un evento controlado o porque saldrá con el presidente de la República. 

La gesticulación de la señora jefa de Gobierno es de excesiva seriedad rozando la severidad, pareciera siempre tensa, enojada, incluso, al sonreír más parece una mueca, ella solo es feliz y se le nota cuando está acompañada de quienes para ella son su círculo cercano y más cuando esta con el ciudadano López. 

La señora Claudia es una mujer inteligente, lectora, culta, de posición social clase media alta, nunca ha sido accesible, es distante, mujer independiente, sin dudas esas cualidades le servirían para sus propósitos electorales, pero no es así, su mayor mérito hasta ahora es ser la favorita del presidente.