Jesús Corona Osornio
No pocos analistas, creen que la elección ya es de Morena en lo que toca a la presidencia,
pero lo cierto es que, en el cuarto de guerra de su candidata, no se confían.
Saben los morenistas del descontento que hay entre muchas personas a lo largo y ancho del país, los heridos y los cadáveres políticos de AMLO, sobran.
La candidata va a contra corriente, debe desmarcarse de su jefe, debe alejarse de los “abrazos, no balazos”, la inseguridad, un tema que nos duele.
Claudia Sheinbaum, no es una candidata de carisma, es fría, poco simpática, no conecta, sus mítines son excesivamente controlados, no se le da la espontaneidad.
Sin embargo, la señora candidata, tiene cualidades, es disciplinada, metódica, dura, fría, calcula cada paso, controladora, es preparada, ella si es comunista de lecturas.
La candidata de Morena tiene además todo el aparato del Estado a sus ordenes y 23 gobiernos estatales a su disposición.
Tiene simpatizantes, pocos son orgánicos, en Morena los obligan a dar recursos de acuerdo al cargo obtenido.
En el cuarto de guerra, le insisten en que cada día, aun de gira, debe tomar su curso de oratoria, no quieren una sola falla.
Los números no mienten, la oposición y su candidata han avanzado, y a menos de un mes de las elecciones está a seis puntos de distancia de la candidata oficial.
Eso los preocupa, obviamente lo niegan en público, la candidata sonríe y finge que ella está muy tranquila porque su ventaja es de treinta puntos.
El problema es que nadie cree en las encuestas de Morena, todos sabemos que están cuchareadas, alteradas para hacer creer que la elección, ya es de Claudia.
Sheinbaum, tiene un discurso bien estructurado, muy encaminado al socialismo, sus propuestas, ahondan en la destrucción de las instituciones.
Claudia no es de ocurrencias, sus discursos son perfectamente elaborados, disfrazan en lo que pueden las ambiciones de la agenda de la izquierda latinoamericana.
La candidata no quiere que se sepa de la corrupción en el sexenio de su progenitor político, la encubrirá de llegar a la presidencia.
A la señora candidata eso de la ecología y el medio ambiente, no se le dio en esté sexenio, calló ante la tala de más de 7 millones de árboles por el Tren Maya.
Pero Claudia y su equipo, ya no saben que hacer con los dislates de AMLO, el presidente en sus mañaneras, las pifias son ya incontrolables.
La señora Sheinbaum, se parece más a una máquina que a un ser humano, ella misma ha jugado en la corrupción. Miente con una frialdad que pasma.
Claudia Sheinbaum, es más que Andrés Manuel, si el presidente era, como lo es, un peligro para México, la doctora, imagine usted.
México, debe decidir entre las mentiras y el socialismo y la dureza de un gobierno que seria aún más indolente, que el de ahora.
Los partidos políticos de oposición, no han olvidado que deben ganar las mayorías en las cámaras de diputados y de senadores, ahí estaría el gobierno, en caso de no ganar la presidencia.
Difícil está elección, la propaganda a volado de un lado y de otro, la coalición que postula a Claudia, ha mentido hasta la saciedad, pero en las oposiciones no se han quedado atrás.
Por eso y por muchas razones más, es importante salir a votar, es importante cuidar casillas, es importante convencer a los indecisos. Hasta la próxima.













