Integrantes del Sindicato Nacional de Restauradores (Sinar), conformado en un 80% por mujeres, señalaron que han sido víctimas de discriminación en razón de género por parte del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), pues no les ha tomado en cuenta en comparación con otras agrupaciones sindicales.

La denuncia se hizo durante el encuentro virtual “La Conservación-Restauración como función sustantiva del INAH”, en el que Ximena Rojas, secretaria general del Sinar, dijo que en comparación con otros sindicatos “al Sinar se le deja de lado”, esto porque “se esperaba” que fuera una agrupación tranquila y como sucedió lo contrario, provocó que haya una especie de “violencia de género”, a través de “acciones muy sutiles” por parte de las autoridades del INAH.

En el encuentro también participaron las restauradoras Liliana Giorguli, de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía (ENCRyM); Haydeé Orea, del Centro INAH Chiapas; Claudia García, del Centro INAH Yucatán; Marina Corres, del Centro INAH Oaxaca; Jannen Contreras, así como el restaurador Germán Fraustro, de la ENCRyM.

En el conversatorio, se enfatizó en la importancia de considerar a la conservación como una actividad esencial del INAH y se habló de problemas derivados de la falta de recursos y la actitud de omisión para la toma de decisiones.

Haydeé Orea indicó que también el gremio de restauración percibe un menor en comparación con otros especialistas: “Somos en este momento tres restauradoras. Una está de permiso de estudio, otra está a punto de tener un bebé y necesitamos que nos echen la mano. La gente no quiere venir por un salario tan bajo, no se dan viáticos, no se paga nada excepto el salario”.