Con el argumento de que las autoridades sanitarias no cuentan con la información necesaria para prohibir el uso de cigarros electrónicos, ciudadanos se manifestaron afuera de la Cámara de Diputados para demandar la regulación de esos dispositivos.

Bajo la consigna de «El vapeo salva vidas», los manifestantes afirmaron que, de acuerdo con diversos estudios, éste es 95 por ciento menos perjudicial que el tabaco, y acusaron al Gobierno federal de lucrar con la vida de los mexicanos.

Roberto Ríos, uno de los inconformes, relató que fumó durante 16 años, y actualmente lleva ocho años vapeando sin ninguna afectación, por el contrario, con muchos beneficios para su salud y su bolsillo.

Alejandro, quien también lleva vapeando dos años, dijo que las autoridades sanitarias no les pueden quitar un método que les permite dejar de fumar y evitar las enfermedades que genera el tabaquismo, de manera específica el enfisema pulmonar.

«No podemos permitir que el vapeo sea vetado por moches de las compañías tabacaleras, por beneficios que les dan a unos cuantos», advirtió Ariel, quien ya cumplió siete años vapeando.