Luis Mena Pantoja 

Salvador Antonio Edmundo Espiridión y Francisco de Paula Díaz Ibáñez, conocido posteriormente como Salvador Díaz Mirón, es recordado como uno de los poetas mexicanos más importantes, y precursor del modernismo. Además de ser periodista y profesor, fue diputado opositor a Porfirio Díaz, a quien más tarde apoyó e incluso le dedicó algunos poemas. 

Nació el 14 de diciembre de 1853 en el Puerto de Veracruz, hijo del periodista y político Manuel Díaz Mirón, quien fuera gobernador de Veracruz, y de Eufemia Ibáñez. Estudió en Xalapa y en 1865 ingresó al seminario, pero sólo estuvo ahí un año, y a los 14 años se inició en el periodismo. En 1872 viajó a Estados Unidos, donde aprendió inglés y francés, y adquirió nociones de latín y griego. En 1874 comenzó a escribir poesía; y en 1876, cuando participaba en el periódico «El Pueblo», se exilió a Estados Unidos por razones políticas. Al volver dirigió El Veracruzano, periódico propiedad de su padre, y después condujo El Diario y El Orden.  

Fue uno de los grandes poetas mexicanos que brillaron durante el porfiriato, junto con Amado Nervo, Manuel José Othón, Manuel Gutiérrez Nájera, Luis G. Urbina, y Juan de Dios Peza. Todos ellos son herederos del pensamiento de libertad y parte del modernismo. Después de destacar como periodista y poeta, fue su amigo José Antonio Rojas, quien lo impulsó a iniciar una carrera política, y en 1878 fue diputado en el Congreso de Veracruz. 

Poseedor de un carácter violento y aficionado a las armas, participó a los 25 años en una balacera, donde sufrió una herida en la clavícula que le inutilizó el brazo izquierdo, lo que le produjo complejos y resentimientos. Se identificó con Lord Byron, que era cojo, y con Miguel de Cervantes Saavedra, que era manco, a quienes dedicó sentidos poemas. 

En 1884 fue electo diputado suplente por Veracruz para el Congreso de la Unión, y al poco tiempo se convirtió en diputado titular. En 1886 Porfirio Díaz regresó a la presidencia y él no fue incluido por su actuar independiente. Poco tiempo después, con el apoyo del gobernador de Veracruz, Teodoro Dehesa, fue nuevamente electo a la Cámara de Diputados, donde baleó al diputado Juan Chapital, por lo fue desaforado y encarcelado.  

Tras la caída de Porfirio Díaz, en 1911, fue indultado y liberado por el presidente interino Francisco León de la Barra. Durante la Revolución, Díaz Mirón apoyó al gobierno de Victoriano Huerta, como director del periódico oficialista El Imparcial, por lo que cuando triunfaron los revolucionarios, tuvo que exiliarse nuevamente. Vivió en España y Cuba, donde fue profesor de Alejo Carpentier. Más tarde regresó a México con ayuda del presidente Venustiano Carranza y no se involucró más en política.  

En 1874 algunos de sus poemas se incluyeron en la antología “El Parnaso Mexicano”. Aprovechó sus encarcelamientos para escribir poesía, y cuando regresó a Xalapa, tuvo uno de sus periodos más fecundos. En 1895 publicó en Estados Unidos, y en 1900 en París. Un año después, en Xalapa, publica “Lascas”, considerada su obra principal, con un total de 40 poesías inéditas, y donó sus 15 mil pesos de regalías para equipar la Biblioteca del Colegio Preparatorio de Xalapa. Murió el 12 de junio de 1928, en el puerto de Veracruz, después de pelear con un alumno que lo retó. Sus restos permanecen en la Rotonda de las Personas Ilustres de la Ciudad de México.