Luis Mena Pantoja 

En el marco de la Feria Internacional del Libro en el Zócalo 2021, se realizó la presentación del libro biográfico y poético “Primo Tapia, Romance y Vida”, de Óscar de Pablo, que cuenta con ilustraciones del monero Rapé y forma parte de la Colección Vientos del Pueblo del Fondo de Cultura Económica.  

El autor relató que Primo Tapia fue un activista agrario de origen indígena, que nació en 1885 en el pequeño poblado de Naranja, en Michoacán. Después de ser expulsado del Seminario de Erongarícuaro, donde mejoró su español y aprendió latín y francés, trabajó como jornalero en la Hacienda de Cantabria, y en 1907 se fue a Estados Unidos, donde emprendió una lucha para defender a los trabajadores inmigrantes en las comunidades de campesinos y obreros industriales. 

Para poder comunicarse con inmigrantes de todo el mundo, aprendió a hablar inglés, francés, italiano, ruso, alemán y chino, entre otros idiomas. Bajo el ejemplo del movimiento obrero que a través de la Revolución Rusa tomó el poder en 1917, aspiraba a una sociedad sin clases sociales, en la que tuvieran el mando las y los trabajadores.   

Al volver a su poblado natal en 1920, en Tiríndaro y Tarejero, buscó aplicar las lecciones que aprendió en Estados Unidos, organizando ligas femeninas y agrupaciones de jornaleros para luchar contra los hacendados, recuperar sus tierras, colectivizarlas e instaurar sindicatos de campesinos.   

“Ya había sido la Revolución Mexicana, teníamos una Constitución poca madre que decía que la tierra es de todos, y cosas muy bonitas: que había derecho a la educación y derecho al trabajo; increíble, buenísima, nada más que nada era verdad, nada de esto se aplicaba en esa época, y los campesinos sabían que para que se aplicara tenían que hacerlo ellos mismos”, expresó Óscar de Pablo.  

Cuando Francisco J. Mújica es electo gobernador en Michoacán, Primo Tapia estaba encarcelado por los hacendados de la Hacienda de Cantabria, que lo habían capturado y lo iban a fusilar, por lo que lo rescató y lo llevó a Morelia a trabajar en un rastro, donde siguió su labor de organizar a los trabajadores, junto con la maestra Refugio “La Cuca” García.  

Posteriormente, Primo Tapia participó en el Partido Comunista de México que contribuyó a llevar a la presidencia de México a Plutarco Elías Calles, quien al asumir el gobierno lo mandó detener y ejecutar, en abril de 1926.  

“Era uno de los pocos luchadores sociales de aquella época, junto con Carrillo Puerto, que hacía propaganda por desgracia no escrita, oral en purépecha y en castellano. Vio el potencial indispensable de las mujeres, pero a diferencia de Carrillo Puerto, siempre se mantuvo independiente, no solo como movimiento social, sino a nivel político, independiente de las tentaciones del poder”, aseguró Óscar de Pablo.