Luis Mena Pantoja

Dentro del Museo del Palacio de Bellas Artes se ubica una magnífica colección de 17 murales realizados entre 1928 y 1963 por siete artistas mexicanos, que representa uno de los principales atractivos de este recinto cultural, sin duda uno de los más importante del país y de Latinoamérica.

Uno de los murales más icónicos, no sólo del Palacio de Bellas Artes, sino del movimiento muralista en México, es El hombre controlador del universo, pintado en 1934 por Diego Rivera.

A partir de esta importante obra plástica, la musicóloga rusa Elena Kopylova, quien es investigadora del Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información Musical Carlos Chávez, ofreció la conferencia Un futuro luminoso: ecos de las canciones mexicanas y soviéticas en el mural El hombre controlador del universo.

Durante la presentación de la ponencia, Uriel Vides, curador de la exposición permanente de murales del Museo del Palacio de Bellas Artes, destacó la lista de reproducción musical realizada en colaboración con Víctor Barrera y Elena Kopylova, ambos investigadores del CENIDIM, como una original forma de acercarse a este mural, inspirada en cada uno de los tableros que lo conforman.

Silvestre Revueltas, Manuel M. Ponce, José Pablo Moncayo, Gabriela Ortiz, Ana Lara, María Granillo, son algunos de los autores mexicanos incluidos en esta lista, que además contiene obras de compositores estadounidenses y rusos, que pueden escucharse en la plataforma Spotify con el nombre Así suenan los murales.

La próxima vez que vengan al museo pueden descargar las canciones y escucharlas mientras recorren cada una de estas obras”, propuso Uriel Vides.

A través de su charla, la musicóloga de origen ruso y nacionalizada mexicana, Elena Kopylova, obsequió una amena serie de anécdotas de música rusa y mexicana que relacionó con el mural.

“Esa máquina futurista que nos evoca un poco el manejo de la física nuclear, el átomo. Es una metáfora visual muy interesante en donde, como dicen los investigadores, tenemos el microcosmos y el macrocosmos en una sola imagen”, reflexionó.

Expresó que actualmente la frase “Un futuro luminoso” suena anacrónica o como una metáfora, pero hace un siglo era totalmente vigente, ya que representaba la búsqueda de un futuro mejor para toda la humanidad, a partir de la ideología socialista.

“Estas palabras expresan de alguna manera lo que Diego Rivera quiso decir en este mural, que es muy complejo y que en una sola obra vierte mucha información, muchas épocas y personajes”, señaló la maestra en Musicología graduada en el Conservatorio de Moscú, cuyo análisis se enfocó en la parte central del mural y en particular en el personaje principal: el hombre controlador del universo.