Su silencio es mío, sus ojos son míos. Es como si ella supiera todo de mi niñez, mi presente, mi futuro, como si pudiera ver a través de mí; como si ella me estuviera observando todo este tiempo, en algún lugar a lado de mí. La primera vez que la vi supe que era ella, mi esposa. Su pálido color, sus ojos. ¡Qué grandes y redondos y negros son! Son mis ojos, mi alma. Marc Chagall
Aleinad Mina
Un cuadro de Chagall es como un ensueño de amor. En el que distintas leyes se unifican para alcanzar la profundidad de su alma, para poder plasmar las alturas que resguarda el amor. Marc Chagall fue un artista que nunca se dejó atrapar ni por el cubismo ni por el fauvismo, sin embargo, plasmó en sus lienzos un estilo único, con tintes de vanguardia, y con un importante simbolismo personal, con el que consiguió plasmar tanto su fantasía como su realidad.
Sus formas abstractas y múltiples planos son un manifiesto de amor, por su cultura, su patria, sus costumbres y tradiciones, pero, sobre todo, por su musa. A continuación, se presentan los cuadros más representativos que encapsulan la historia que vivió junto con su mujer Bella Rosenfeld, con quien compartió 29 años de su vida.
Promenade (1917) en este cuadro Chagall se autorretrató enamorado de Bella, la pareja se encuentra en un campo verde y con vestidos elegantes. Ambos sonríen, él está en la montaña y ella flota. Ese recurrente estado de flotar, refleja la sensación del enamoramiento, como un vuelo
L’anniversaire (1915) es una celebración del amor, lo pintó semanas antes de que se casara con su esposa Bella. Chagall se pinta a sí mismo flotando sobre Bella, como si se tratara de un sueño, aunque él flota, gira su cabeza para besar a su futura esposa. Mientras ella está de pie, semiflotando, y sostiene un ramo de flores. Ambos se encuentran en un hogar, en un entorno cotidiano que refleja el amor que germina en una casa. Sin duda, este cuadro está pintado con “el amor”, ese color especial que Chagall decía que tenían sus pinturas.
Sobre la ciudad (1924) En este cuadro el artista se pinta volando junto a su esposa Bella, volando sobre la ciudad de Vitebsk, conformada por pequeñas casas. En este cuadro se expresa la libertad de amar por encima de todo convencionalismo y norma social, elevándose con la locura que acompaña al amor.
La novia (1950) una pintura que representa una boda, como muchas otras pinturas de Chagall. Un hombre casi flotando, abraza a una novia, mientras a su alrededor un toro toca un violonchelo, un pez sostiene una vela, en un lenguaje onírico que expresa el misticismo del amor.
“El 2 de septiembre de 1944, Bella abandonaba este mundo. Ante mis ojos se hizo la oscuridad”, Chagall escribió en memoria de su amada; después de su muerte, el artista siguió inspirándose en ella.
















