El monitoreo de la frecuencia cardíaca durante la práctica de ejercicio físico como en los momentos de reposo, aporta indicativos muy útiles para conocer el estado de nuestra salud y conseguir un entrenamiento más eficiente y en tiempo real.

Existen diversos métodos para realizar un control de las pulsaciones; por ejemplo, el uso de sensores de frecuencia cardíaca que, de forma muy sencilla, pueden convertirse en un aliado indispensable en nuestras rutinas de entrenamiento.

A pesar de ser un indicativo indispensable en nuestro entrenamiento, todavía hay practicantes del ejercicio que entrenan sin realizar un control de la frecuencia cardíaca, por el desconocimiento de la utilidad de conocerla, al verlo como un acto innecesario o considerarlo un complemento orientado a deportistas de alto nivel.

Los expertos coinciden en que la mejor forma de conocer el estado de nuestra salud y conseguir un entrenamiento más eficiente es a través de la medición y control de la frecuencia cardíaca, un indicativo indispensable para optimizar el ejercicio físico y no poner nuestra vida en riesgo.

Y no es ninguna tontería; conocer si tu corazón bombea bien la sangre o si tiene alguna anomalía es una información de vital importancia antes, durante o después de la práctica. La simple herramienta de control de pulsaciones puede brindarnos muchísimas respuestas y conocer nuestro límite de rendimiento, valorar la evolución del entrenamiento y mejorarlo según las condiciones y objetivos establecidos o determinar nuestra condición atlética, entre otros.