Paco Ramírez / @ramirezpaco 

No hay mexicano hoy por hoy que no esté resintiendo en su bolsillo la crisis económica, que es real, más allá de los discursos de que todo está bien. 

El fenómeno inflacionario que recorre el mundo, también golpea a México, el costo de la vida se eleva semana tras semana, la inflación en nuestro país es de 7.72% la más alta en 21 años y con ello incrementos en todos los productos y servicios. 

Aguacate hoy 110 pesos el kilo, limón entre 70 y hasta 100 pesos, tortillas hasta 28 pesos el kilo en algunas ciudades. 

El Banco de México pronosticó que para finales de 2023 el nivel general de precios convergerá a la meta del 3 por ciento que mantiene, aunque el balance de riesgos sigue sesgado al alza. 

La Secretaría de Hacienda estimó que la inflación cerrará el año en curso en un 5.5% y para el año próximo, calcula que el indicador quedará en 3.3% 

Pero eso es a futuro, es tal la situación que el presidente López Obrador convocó a su gabinete económico para diseñar un programa tendiente a enfrentar el aumento de precios. 

Será el próximo miércoles cuando se dé a conocer el Plan Antinflacionario que consistirá en acordar con grandes productores de alimentos y «todas las tiendas departamentales» para tener precios parejos y justos de la canasta básica. «Casi todos están aceptando», dice. 

¿Precios parejos en todo el país?, no sé ustedes, pero a mí me parece que eso es conocido como control de precios. 

“Precios parejos”, es un ‘apriétense el cinturón’ y renuncien a la utilidad de sus negocios, para los empresarios de por lo menos 24 productos de la canasta básica 

Casual, la propuesta presidencial invoca al acuerdo con empresarios y productores haciendo a un lado a las cúpulas como Coparmex y Concanaco, insisto, divide y vencerás. 

El martes por la noche platiqué en Meganoticias de grupo Megacable con José Medina Mora, presidente de la Coparmex, y tajantemente rechazó el control de precios apuntando que distorsionará el mercado. 

Me comentó que entre las consecuencias de topar los precios estaría la escasez de los productos que se ofertan a precios más bajos que el real. Inclusive, si se aplica por un lapso prolongado, también puede traer una mayor inflación. 

Apuntó que las empresas están dispuestas a alcanzar un acuerdo nacional y ceder sus ganancias de manera temporal, pero piden que el gobierno haga su parte, no someter los precios de la canasta básica a un tope, combatir la inseguridad y dejar que el Banco de México haga lo suyo regulando las tasas de interés.  

Cabe recordar que, en los momentos más críticos de la pandemia, los sectores patronal y del comercio se acercaron al gobierno para solicitarle medidas temporales de estímulos fiscales para paliar la crisis económica que dejó el confinamiento. Hoy es el gobierno el que se acerca al sector privado para que lo ayude a brincar este obstáculo.  

Las vueltas que da la vida.