·         Con agua o leche es la delicia de los visitantes a Tuxtla Chico

La Redacción

El olor a chocolate inunda la casa marcada con el número 160 de la calle Díaz, pertenece a doña Chepi, así le dicen y la conocen en todo Tuxtla Chico en Chiapas.

Doña Chepi es la tercera generación de una familia que se dedica al proceso del chocolate, todo se hace a mano, quizá para que sepa mejor aquella bebida humeante o fría, con agua o chocolate que ha deleitando paladares del lugar, de visitantes y de otras latitudes

“Hago el chocolate tradicional aprendí de mi abuela y de mi mamá, ellas me enseñaron a hacer el chocolate y gracias a Dios fuimos transformando la semilla en otros sabores, de ponerle almendra, nuez y gracias a eso aprendimos mucho cuando nos invitaron a Tuxtla y ganamos el viaje a Italia, aprendí mucho allá porque era el chocolate con poca azúcar y cuando regresamos también lo trabajamos así”, señala doña Chepi Laparra mientras nos muestra unas semillas de cacao.

Josefina Laparra Castañón señaló que Tuxtla Chico es un pueblo chocolatero, y que cuando la visitan les hace el proceso del chocolate, ella compra la semilla y cuenta con un patio en donde tienen las mazorcas de cacao, la cual se corta, se lava y se pone al sol, después la semilla cambia de color y se dora para ponerla en comal y combinarla con lo que se guste como cacahuate, almendra y canela.

“Después de eso se hacen las tabletas y como lleva poca azúcar se envuelve en papel de grado alimenticio, yo recomiendo tomarlo con agua, de hecho, así lo ofrezco a quienes nos visitan, pero también se puede tomar con leche”, expresó.

La bolsita de chocolate contiene 8 tabletas de chocolate, este producto ha sido presentado en Italia y Perú como parte de un concurso, al que incluso llevaron el metate que es donde elaboran el chocolate. En el 2014 también asistieron a Francia.“En Italia lo probaban, y con su dedo señalaban su mejilla, a lo que preguntamos a las traductoras que significaba eso, y eso quiere decir que esta buenísimo. Además, aquí recibimos gente de cruceros porque hay unos señores que tienen agencias de viajes y ellos nos hablan y traen a los turistas vienen a ver el proceso, unos desayunan y otros no, pero de ahí les encanta todo esto, les damos chocolate con agua”, la mirada se le ilumina porque es una actividad que disfruta.