La carrera política en México arrecia a un mes de unas elecciones claves de gobernadores en seis estados, unos comicios que medirán la popularidad del presidente Andrés Manuel López Obrador, revelarán la fuerza de la oposición y pueden afianzar el control territorial del oficialismo.

Las encuestas coinciden en que el partido de López Obrador, el Movimiento Regeneración Nacional (Morena), aventaja en las elecciones Hidalgo, Oaxaca, Tamaulipas y Quintana Roo, mientras que la alianza opositora Va por México retendría Aguascalientes y Durango, con contiendas más cerradas.

Si se confirma la tendencia, el joven partido del presidente pasaría de gobernar la mitad de los 32 estados, además de dos gobernados por aliados, a controlar cerca de dos terceras partes de las gobernaciones, de las que Morena solo tenía seis en 2018, cuando López Obrador asumió el poder.

Por ello, aunque se tiene “una lucha electoral competitiva”, sí hay un “marcado favor hacia el partido Morena” en las próximas elecciones, expone a Efe el consultor político Edgar Ortiz Arellano.

Cualquier estado de la República es de carácter relevante, siempre. Más bien el aspecto es de carácter simbólico, el hecho que Morena gane cada vez más mayores posiciones, es un síntoma de cómo este partido ha ido captando mayor número de seguidores”, detalla.