Tras descansar un día en Puebla la caravana migrante reanudó su viaje rumbo a la Ciudad de México por la autopista México-Puebla, en la que ocasionaron un severo caos vial.

Los migrantes pasaron la noche en San Miguel Xoxtla donde autoridades les proveyeron de comida y auxilio médico y un lugar para pasar la noche.

La mañana de este jueves la caravana reanudó su viaje a la Ciudad de México por la autopista México-Puebla, donde se ubicaron en dos de los tres carriles.

Así, el tráfico se hizo presente con filas kilométricas de autos a vuelta de rueda.

Posteriormente los migrantes fueron replegados a solo un carril sin que la Guardia Nacional les permitiera abordar unidades pesadas para agilizar su avance.