Judith Sánchez Reyes

Con el compromiso de formar nuevos líderes y acortar la brecha entre el aula y la realidad del país, Rodrigo Adair Polanco Maldonado rindió protesta este martes como presidente del Capítulo Universitario de la Coparmex Ciudad de México, con sede en el Tecnológico de Monterrey.

Ante autoridades del Tec, miembros de Coparmex Cdmx, profesores, estudiantes y familias, Polanco Maldonado aseguró que este capítulo no nace para tomarse una foto, sino para convertirse en un punto de partida.

«Hay momentos en la vida de una institución que se recuerdan por una fotografía. Y hay otros que se recuerdan porque años después alguien puede señalar ese día y decir: ‘Ahí comenzó todo’. Hoy queremos que este sea uno de esos días», dijo.

Acompañado por su Consejo Directivo, agradeció al Tecnológico de Monterrey por formar estudiantes que no solo buscan comprender su entorno, sino transformarlo, y a Adalberto Ortiz Ávalos, presidente de Coparmex Ciudad de México, por confiar en que los jóvenes no solo pueden recibir oportunidades, sino responder por ellas.

En su mensaje, Rodrigo Polanco rechazó la idea de que los jóvenes son solo el futuro y pidió asumir responsabilidades en el presente.

«Con frecuencia se dice que los jóvenes somos el futuro. Es una frase bien intencionada, pero también puede convertirse en una forma elegante de pedirnos que esperemos. Que esperemos a graduarnos, a tener experiencia, a recibir un cargo. Nosotros no estamos aquí para esperar», afirmó.

Explicó que el nuevo Capítulo Universitario trabajará bajo tres principios para acortar tres distancias que enfrentan los universitarios: entre el talento y la oportunidad, entre el conocimiento y el criterio, y entre una idea y la realidad. Los ejes serán vincular, formar y emprender.

Sobre el criterio, advirtió que en tiempos de inteligencia artificial lo que sobra es información, pero falta juicio.

«La inteligencia artificial volvió abundante lo que siempre fue escaso: la información, el análisis, la primera versión de casi cualquier cosa. Lo que no volvió abundante es el juicio para decidir qué hacer con ella. Ninguna herramienta va a decidir por nosotros a quién contratamos ni dónde está la línea que no se cruza», señaló.

Y recalcó: «El liderazgo sin ética no es liderazgo: es poder sin dirección. Y la ética no se demuestra en un discurso: se demuestra cuando cuesta algo, cuando nadie está mirando, y cuando lo correcto es también lo más incómodo».

Como primera acción concreta, anunció el programa PyME Consultora, que arrancará este semestre con 32 estudiantes y 8 pequeñas y medianas empresas, cada equipo supervisado por una profesora asesora y mentores de Coparmex. Harán un diagnóstico y un plan de acción a 90 días, con ejecución de un primer entregable sin costo para las empresas. Los resultados se presentarán en diciembre en un Demo Day.

«Queremos que estudiar en una institución como el Tecnológico de Monterrey no se entienda solamente como un privilegio, sino como una gran responsabilidad», dijo.

Al cerrar, lanzó un mensaje a su equipo sobre el sentido de la institución que hoy encabezan:

«Ser parte de este capítulo no nos hace más importantes. Nos hace más responsables. Porque hoy recibimos un encargo que no nos pertenece: nos pertenece solamente en préstamo. El verdadero dueño de lo que estamos construyendo es quien viene detrás. El estudiante que todavía no conoce Coparmex. El emprendedor que todavía no tiene una empresa. La joven que todavía no sabe que puede dirigir una».

«Hoy no inauguramos solamente un capítulo. Inauguramos una responsabilidad. Hoy no estamos prometiendo que seremos líderes. Estamos comenzando a demostrarlo», concluyó.

Rodrigo estuvo acompañado de sus padres Ruben Polanco e Ilian Maldonado Salvador, maestra en Derecho, quien junto con el Dr. Edwin Ramírez Díaz,fueron comisionados del CPC del Sistema Local Anticorrupción de la Ciudad de México.

La apuesta por jóvenes

Al encabezar la toma de protesta del Capítulo Universitario Coparmex en el Tec de Monterrey, Adalberto Ortiz, aseguró que la agenda con jóvenes es prioritaria para el organismo. “¿Por qué tanto esfuerzo en la agenda de jóvenes? Es porque queremos seguir existiendo, entonces tenemos que ir construyendo quienes nos van a trascender”, afirmó. Para el dirigente, los capítulos universitarios son parte central de la estrategia de Coparmex Ciudad de México para renovar liderazgos empresariales.

El «humanismo empresarial» como brújula

Ortiz planteó que el principal “talento” que debe cuidar un líder no es el dinero, sino las personas. Al reinterpretar la parábola bíblica de los talentos, sostuvo que el deber del empresario es multiplicar y cuidar a quienes están a su cargo. “Poner a la persona en el centro de todo.

El humanismo empresarial es lo que nos define. Nunca pasemos por encima de la persona”, dijo ante los estudiantes.

Los dos consejos a los nuevos líderes

El empresario dejó dos recomendaciones concretas a los universitarios. La primera, práctica: “Si no funciona en pequeño, no va a funcionar en grande. Conozcan sus números como a su familia”.
La segunda, ética: “Nos podemos equivocar al calcular o al presupuestar, pero no nos podemos equivocar en faltar nuestra palabra. Mientras seamos buenas personas, nunca nos vamos a equivocar”.

Al final reconoció a la nueva mesa directiva del capítulo y refrendó el respaldo de Coparmex.

El llamado a pasar de espectadores a líderes

Pot su parte, Alondra Amaro Sánchez, presidenta de la Comisión de Capítulos Universitarios de Coparmex, llamó a los estudiantes del Tec de Monterrey Ciudad de México a no conformarse con ser asistentes a eventos o sumar organizaciones a su currículum.

“Ustedes están aquí porque ya tienen algo que muchas personas tardan años en descubrir: la capacidad de influir en lo que sucede a su alrededor”, afirmó. Señaló que México no solo necesita jóvenes preparados, sino jóvenes dispuestos a involucrarse y a preguntarse “yo qué puedo hacer para cambiarlo” cuando vean un problema.

Aprovechar la universidad para construir, no solo para emplearse

Amaro Sánchez subrayó que una universidad debe servir para algo más que conseguir un buen trabajo.
“Debería prepararnos para preguntarnos qué vamos a hacer con las oportunidades que tenemos”, dijo.

Destacó que los estudiantes tienen acceso a conocimientos, empresarios, tecnología y una comunidad que los respalda, pero lo más importante es “la oportunidad de construir algo antes de que el mundo les diga cómo hacerlo”. Por ello los invitó a no tener miedo de proponer, de equivocarse y de pensar en grande.

De las ideas a los proyectos

La joven dirigente de Coparmex pidió a los integrantes del nuevo capítulo que no sean solo protagonistas de eventos, sino que conviertan las conversaciones en proyectos. “Que sea el capítulo que se atrevió a decir: esto nunca se ha hecho, ¿por qué no lo hacemos nosotros?”, planteó.

Recordó que un cambio en el país no siempre requiere tener 40 años o una gran empresa, sino “una persona que decida dejar de ser espectadora”. Al final reconoció el trabajo de quienes impulsaron el capítulo y ofreció todo el respaldo de Coparmex a la nueva generación de líderes.