Aunque de los tres candidatos, solo dos tomarán en cuenta las 117 propuesta del Episcopado Mexicano; Claudia Sheinbaum dijo no coincidir con el diagnóstico pesimista sobre la seguridad en el país

Judith Sánchez Reyes

Este medio día, los tres candidatos a la Presidencia de la República acudieron a firmar el Compromiso por la Paz, organizado por la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM).

El primero en hacerlo fue el abanderado de Movimiento Ciudadano (MC), Jorge Álvarez Maynez, quien en su discurso dijo hará suyas las 117 propuestas, divididas en 7 ejes, presentadas por el Episcopado.

Aunque se comprometió a implementar un nuevo modelo de seguridad en el país y de llegar a la silla presidencial pedirá a legisladores de MC apoyar cada uno de los puntos del compromiso firmado este lunes.

En tanto, la abanderada del PAN, Xóchitl Gálvez, anunció la construcción de una mega cárcel para  abatir el hacinamiento en centros penitenciarios del territorio nacional.

Además, propuso «desmilitarizar la administración pública».

«Le corresponde a los civiles lo que es de los civiles y a los militares, lo que es de los militares», subrayó.

También se comprometió a que al siguiente día de ganar las elecciones del próximo 2 de junio, se reuniría con los representantes católicos “para tener la primera sesión de trabajo, diálogo y escucha de compromiso por La Paz pero no como candidata sino como presidenta de la República”.

Al hacer el uso de la palabra recordó a los ocho sacerdotes que fueron asesinados en distintos estados del país en lo que va del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador y calificó esos hechos como un “hito” que han marcado a la sociedad mexicana.

A diferencia de los otros dos candidatos, Claudia Sheinbaum Pardo, de la coalición “Juntos Haremos Historia”, dejó en claro que firmaría este documento por “congruencia” y compromiso con sus representados, pero no coincidía con el diagnóstico presentado por la Iglesia en cuanto a la inseguridad que se vive en México.

Razón por la que, apuntó, agregaría una “posdata”, denominada “Sigamos Dialogando”.

“Firmo el documento en el entendido que hay una visión conjunta de construcción de la paz. Sin embargo, hay diversas afirmaciones y propuestas en las que no coincido y a la firma del presente debe anexarse el documento denominado: Sigamos dialogando: Coincidencias y diferencias con el documento: Compromiso por la Paz: Estrategias de Política Pública para la Paz”, indicó.

La ex jefa de Gobierno de la Ciudad de México, calificó de “pesimista” la evaluación sobre la inseguridad y la violencia que se vive en México.

“Me congratula saber que tenemos coincidencias sobre todo de superar la visión punitiva de autoritarismos y decretos de guerra y avanzar en una visión de construcción de la paz, atendiendo las causas. No comparto la evaluación pesimista del momento actual que se presenta en el capítulo uno, tejido social, inicia con nuestra casa común y nuestro tejido social, están en un proceso de degradación acelerada o en las últimas décadas. Hemos ido perdiendo el sentido de pertenencia a una colectividad o la escucha, el diálogo, la participación, la confianza entre personas en los ámbitos más cercanos y con mayor razón respecto de las instituciones están rotas, tampoco coincido con la visión de prevalecen el miedo, la impotencia, la desconfianza y la incertidumbre”, señaló.

Pesimista y catastrofista diagnóstico del CEM

En el estacionamiento del CCU, PerspectivasMx le preguntó si coincidía que el diagnóstico del Episcopado era “catastrofista”, tal y como lo había declarado previamente el líder de Morena,  Mario Delgado.

“No estamos de acuerdo en el diagnóstico que se presentó, es pesimista, como lo hemos planteado. Hemos recorrido el país y hemos visto una realidad, en algunos casos difícil, en otros no es así, por eso hemos mostrado los datos, por eso es importante siempre para todos y para todas que no se firme algo a ciega, sino que se diga claramente con honestidad en qué está de acuerdo un y en qué no de acuerdo uno”, contestó.

Fue la única candidata a quien se le pudo entrevistar luego de la firma del Compromiso por la Paz, debido a que fue la última en hacerlo.

La pasarela política

Al salón Alfonso García Robles, del Centro Cultural Tlatelolco (CCU), arribó una pasarela de personajes de los tres partidos políticos para apoyar a cada uno de los candidatos presidenciales, del PAN, los senadores Josefina Vázquez, Julen Rementería Del Puerto, Kenya López-Rabadán, Santiago Creel Miranda; los dirigentes nacionales del PRI y el PRD, Alejandro Moreno y Jesús Zambrano Grijalva, respectivamente.

Sin duda, los que atrajeron los reflectores de la prensa fueron los ex precandidatos presidenciales de Morena, Adán Augusto Hernández,  quien se rehusó a dar su punto de vista sobre la firma de este compromiso, mientras que el ex canciller Marcelo Ebrard Casaubón, desde su llegada al evento prefirió tomarse la clásica “selfie” con algunos simpatizantes del partido guinda; a ambos se les vio dandose un saludo de mano antes del discurso de Sheinbaum.

Aunque al final declaró que la postura de Claudia Sheinbaum “fue un ejercicio de honestidad” al manifestar en qué puntos no estaba de acuerdo con el Episcopado.

“Estamos de acuerdo la ruta está clara a la que vamos a seguir y vamos dialogando sobre aquello que estamos de acuerdo”.

-¿Pero si en el diagnóstico no coinciden, cómo pueden decir que van a mejorar las cosas si no están de acuerdo?, se le cuestionó.

“Es que el diálogo parte de la base que se den estos argumentos. El diálogo no es sumisión. El diálogo es de dos partes o más”.

-¿Pero si todo está bien?, se le indicó.

“Nadie dice que esté bien, lo que dijo la doctora no es eso. La doctora dijo ‘hemos estado avanzando’ nunca dijo que todo está bien”,  respondió.

Ebrard Casaubón fue cuestionado sobre las declaraciones del líder de Morena, Mario Delgado, quien minutos antes había declarado a la prensa que el diagnóstico del Episcopado Mexicano en torno a la seguridad en el país era “catastrofista”, esto fue lo que contestó:

“Yo creo que hay un punto de vista distinto sobre el diagnóstico, pero que hay mucha coincidencia sobre el rumbo a seguir, que es seguir construyendo la paz”.

El ex encargado de la política exterior del país, calificó la propuesta de Claudia Sheinbaum como “muy buena”,  porque plasma un rumbo estratégico en el cual todos coinciden y seguirán trabajando para lograr la pacificación del país.

¿Cuáles son las propuestas del Episcopado Mexicano para conseguir la paz?

Son siete acciones principales que buscan que en el próximo gobierno, encabezado por uno de los tres candidatos presidenciales, puedan aportar para la construcción de la paz en México:

1)           Desarrollar políticas de cuidados como condición para la paz, con enfoque de derechos humanos y género, dirigidas a construir y fortalecer tejidos sociales, crear entornos seguros y restituir el valor de la vida, dando atención prioritaria a niñez, adolescencias y juventudes.

2)           Fortalecer las policías municipales, conectarlas con el sistema de justicia y otras fuerzas públicas, para que coadyuven en la investigación y el cuidado del territorio, y así sea posible la retirada paulatina de los militares en las funciones de seguridad pública.

3)           Renovar el sistema de procuración e impartición de justicia, en el nivel federal y estatal, de tal manera que tenga capacidad para investigar y autonomía para resolver casos.

4)           Emprender una reforma a fondo del sistema penitenciario para que el Estado retome el control de las prisiones, impida los actos de corrupción y de extorsión y actúe dentro del marco de la ley para proteger los derechos de las personas privadas de libertad, de sus familias y del personal penitenciario.

5)           Promover una estrategia (con presupuesto asignado) que fortalezca la seguridad y bienestar de las adolescencias en sus riesgos asociados con adicciones, crimen organizado y economías ilícitas, incluyendo su participación activa, así como la de la sociedad civil y los distintos órdenes de gobierno.

6)           Impulsar una gobernanza democrática que proteja a los gobiernos municipales de las economías criminales y tengan las condiciones para desarrollar programas a favor de la seguridad, la justicia y la paz con amplia participación de la sociedad civil.

7)           Atender la crisis de derechos humanos del país en cuatro temas prioritarios: realidad de los desaparecidos, la violencia contra las mujeres, la violencia contra las personas en movilidad y la autonomía de los pueblos indígenas.