• Presidenta exige indagar conducta de delegada de Bienestar en Chiapas

Carlos Lara Moreno

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, instruyó a la Secretaría de Bienestar revisar si las expresiones emitidas por Manuela Obrador Narváez, delegada federal de Programas para el Bienestar en Chiapas y prima del expresidente Andrés Manuel López Obrador, constituyen una falta administrativa, luego de que trascendieran declaraciones ofensivas contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Durante su conferencia matutina, la mandataria dejó claro que las expresiones de la funcionaria no representan la posición oficial de su gobierno y subrayó que los servidores públicos deben mantener una conducta institucional, especialmente en temas de política exterior.

“Ayer me informó la secretaria de Bienestar. Le pedí que hablara con ella y vea realmente si hubo alguna falta administrativa en el trabajo que ella realiza, pero no es correcto. Pues eres delegada de Bienestar o a lo mejor puede ser militante de Morena, pero no puede estar en las dos tareas; entonces tiene que definir en cuál tarea va a estar”, declaró.

Sheinbaum reveló que la titular de Bienestar le notificó del caso antes de que fuera difundido ampliamente por los medios de comunicación, por lo que ordenó una revisión puntual de los hechos y del contexto en el que ocurrieron las declaraciones.

“Le dije: hablar con ella y ver exactamente en qué circunstancias se dio. Y obviamente no representa el sentir del Gobierno de México, que más allá de una opinión personal de alguien, puede ser representante del gobierno”, sostuvo.

La presidenta enfatizó que la relación bilateral con Estados Unidos obliga a los funcionarios federales a conducirse con respeto hacia las autoridades de ese país, independientemente de diferencias políticas o ideológicas.

“Nosotros tenemos que ser respetuosos del presidente de los Estados Unidos”, afirmó.

Sobre una eventual sanción, Sheinbaum indicó que primero deberá determinarse si existe una responsabilidad administrativa y adelantó que, de ser necesario, podría intervenir la instancia encargada del combate a la corrupción dentro de la administración pública federal.

“Vamos a ver, porque hay que revisar. Que la secretaria de Bienestar vea el caso y, si es necesario, la revisión de la Secretaría Anticorrupción, pero por lo menos tiene que haber un llamado de atención”, advirtió.