El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, atribuyó este martes los últimos ataques a escuelas del país al “odio” que se difunde “sin reglas” en la internet y a políticas armamentistas, que calificó de “industria de dar tiros“.
Lula convocó a autoridades de todos los niveles para analizar una ola de ataques y amenazas a escuelas que en las últimas semanas ha sembrado temor en el país y que relacionó a la “impunidad” en la internet y a políticas de su antecesor, el ultraderechista Jair Bolsonaro, que facilitaron el acceso de los civiles a las armas.
El mandatario reconoció que “la violencia existe desde siempre” y que en las favelas “mueren inocentes todos los días”, pero dijo que eso se ha agravado con “las plataformas digitales, que ganan dinero con la divulgación de la violencia y están cada vez más ricas”, promoviendo en internet lo que se prohíbe en la vida real.
Según Lula, esa situación no será resuelta “con dinero, sino con actitudes” y decisiones políticas que impidan los “discursos de odio” en internet y sustituyan las armas por una “cultura de paz”, con participación de las propias familias en el proceso educativo.
No vamos a transformar las escuelas en prisiones de seguridad máxima”, dijo frente a propuestas de algunos sectores, que apuntan a instalar detectores de armas en los colegios o a rodearlos de muros.















