Pedro Flores  

A pesar de los grandes distractores, como es el caso del gobernador de Tamaulipas y el “control” en la aplicación de vacunas, acciones que sólo buscan ocultar un problema que sigue latente a nivel nacional y que se refleja en una cifra escalofriante, ya que en nuestro país se dan de siete a diez feminicidios y más de 50 violaciones a diario, lo que puede ocasionar un día sin mujeres el próximo 6 de junio.  

La toma de sedes de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, y del partido Morena sumado a los cientos de manifestaciones en contra de dichas acciones por parte del sector femenino, del cual el presidente dice ser obra de los conservadores que se disfrazan de feministas, que quieren ver que su gobierno fracase, ignorando las cifras del INEGI.  

El rencor femenino contra el actual gobierno se ha acrecentado sobre todo después de que eliminaron las estancias infantiles y los refugios para mujeres y que, como consecuencia de esas políticas y la pandemia, suman ya casi 4 millones de trabajadoras que perdieron sus puestos de trabajo, estadísticamente se habla de una de tasa de desocupación de las mujeres que pasó de 3.99% a 6.34%,  

El gobierno actual habló de un plan de seguridad para las mujeres a nivel nacional y que la Guardia Nacional contribuiría, pero violencia no necesariamente es la misma en el Estado de México que en Guanajuato, Baja California, Guerrero o Chihuahua.  

Y en el caso de los feminicidios es la mejor muestra de que las mujeres están indefensas en este gobierno de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP). Los registros arrojan que el Estado de México documentó 150 casos; seguido por Veracruz con 84; Nuevo León con 67; Jalisco con 66 y la Ciudad de México con 64.  

El feminicidio se incrementó 111 por ciento y su evolución histórica ha registrado un crecimiento constante, se trata de una situación que muestra un problema estructural y cultural que afecta a las mujeres en casi todos los aspectos de su vida. De acuerdo con los datos oficiales del 2020, el 81.7 por ciento de las mujeres en México se sienten inseguras de vivir en el país.  

 En general, el 76.7 por ciento dijo sentirse insegura en la calle, 76.4 en el transporte público y 65.2 por ciento en el mercado. Prácticamente la mitad de la población femenina mayor de edad aseguró que no se siente a salvo en el lugar donde estudia y el 36.2 en su trabajo  

México es un país donde la violencia es generalizada y aumenta día con día, pero la violencia focalizada contra la población femenina es aún más infame, silenciosa y tolerada, el 2019, es considerado hasta ahora el año más violento en la historia reciente del país con mil seis feminicidios registrados por las autoridades, lo que representó un alza del 10.3 por ciento con respecto a 2018,   

Todo esto ha dado lugar a que en 2020 se registraran más de 40 manifestaciones feministas unas ordenadas y otras no tanto, bajo la consigna: “Ni una más”, el problema es que, a pesar de dichas expresiones sociales, el gobierno no ha establecido una política adecuada para frenar la violencia contra las mujeres.  

Pero ya vienen las elecciones, y según estudios de la UNAM el rencor es un sentimiento de enfado profundo, persistente y arraigado, cuyo origen puede deberse a varias razones: insulto, abuso de confianza, engaños, ofensas, maltratos, es un resentimiento que se va acumulando hasta que finalmente se convierte en deseo de venganza.   

Cabe hacer notar que, con base en los resultados de las estimaciones muestrales del INEGI, se calcula que 62.3 por ciento del electorado acudió a emitir su voto en la Jornada Electoral del año 2018 fueron mujeres en tanto que sólo el 58.1 fueron hombres una diferencia de ocho puntos porcentuales.  

En cuanto al grupo de personas que no votaron (37.7%), 20.2 por ciento fueron hombres y 17.5 por ciento mujeres, con una diferencia de casi tres puntos porcentuales. Es evidente la mayor participación del sexo femenino en las edades jóvenes y adultas hasta los 64 años.  

Las féminas afectadas por la falta de empleo, de guarderías, de refugio para mujeres maltratadas, que padecen miles de carencias, por culpa del gobierno, las fosas comunes, los hijos muertos o desaparecidos, la existencia de decenas de fosas comunes, serán determinantes en las próximas elecciones.  

Además de lo anterior, el rencor contra el actual gobierno, se acrecentó luego que exhibió a la Auditoría Superior de la Federación (ASF) a quien obligó a que coincidieran las cifras oficiales con “sus” datos en torno a lo del Aeropuerto de Texcoco, se manifestará el 1 de julio ya que impera la desconfianza del electorado, quien ya no cree ni en los partidos ni en el gobierno, los resultados le sean adversos… y no descarten “Un Día sin Mujeres”