• Ex funcionario del AICM ligado a Felipe Calderón controla la seguridad en el aeropuerto y además contratan “golpeadores” en el servicio terrestre de taxis.  Amedrenta a quienes no representa. Exige “condiciones” para ser representado y apoyado para trabajar 
  • Afectados, acusan a responsables de la Seguridad en la terminal aérea de no acudir en su ayuda cuando son amenazados. Piden al presidente de México y al titular de la SCT se investiguen todas las irregularidades que prevalecen 

Guillermo Pimentel Balderas 

Desde 2018, la empresa que, legalmente tiene asignado el servicio de trasportación terrestre por medio de taxis autorizado en el Aeropuerto Internacional “Benito Juárez” de la Ciudad de México, ha denunciado la corrupción y la inseguridad que se respira en esta importante terminal aérea del país. 

Asimismo, los afectados han hecho las denuncias pertinentes ante la Secretaría de la Función Pública -principalmente- y a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), con algunas respuestas favorables como la renovación de funcionarios con la llegada de la actual administración.  

Sin embargo, persisten algunos personajes como Miguel Ángel Téllez Estrada –muy ligado a Felipe Calderón, quien por medio de amenaza y “golpeadores” amedrenta a los grupos que no representa y les exige unas “condiciones” para dejarlos trabajar. 

 “Llevamos tres años luchando contra la corrupción y la inseguridad que se respira en la transportación terrestre en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México; hemos hecho las denuncias correspondientes en forma legal contra fraude, falsificación de documentos ante la fiscalía de Venustiano Carranza, y muy  principalmente en el Órgano Interno de Control (OIC)  de AICM, y hasta el momento, se ha logrado el despido de varios funcionarios que, de alguna manera tenían relación con los grupos que controlan el transporte terrestre en esta terminal aérea”, señaló Ruth Pérez Toledo, representante Legal  de la empresa Confort. 

En entrevista, la abogada de la corporación que, da servicio terrestre de taxis en el Aeropuerto Internacional “Benito Juárez” de la Ciudad de México, comentó que de manera fraudulenta los sacaron de la empresa por órdenes de un funcionario acusado de corrupción y abuso de autoridad.  A partir de noviembre de 2020, llega un tercer subdirector de Terminal y de Supervisión de Transportación Terrestre (David Martínez Martínez) que,llegó y luego de ponerse al tanto de la situación, y después de analizarlo, entregó un oficio de reconocimiento como representante legal a la señora Ruth Pérez para poder trabajar.  

Seguridad aeroportuaria, ni sus luces 

Pérez Toledo, exhorta al presidente Andrés Manuel López Obrador y al titular de la SCT, Jorge Arganis Díaz Leal, para que se investiguen estas irregularidades, asegura, que hay perjuicio en 150 operadores y, que afecta a 400 familias (sin ingresos para el sustento diario). 

Relató que, “confiados en que ya no habría problemas para empezar nuevamente a laborar, a partir de enero de este año, resultó que fuimos rodeados por un grupo de personas que, suponemos son golpeadores, pues no cuentan ni con la autorización del AICM y que tomaron indebidamente las instalaciones y nos impidieron reanudar el servicio”. Entonces, “fue que solicitamos el apoyo de seguridad del aeropuerto, y se nos negó, porque, según los funcionarios (Luis Quiroz Pulido e Iván Durán Zenil), no era de su competencia el problema”.  

El ex funcionario de Felipe Calderón, tiene todavía metidas las manos en este servicio de transporte terrestre en el AICM; exige condiciones por dejar trabajar a los grupos que no representa; y todo parece indicar que sigue con protección oficial. 

Cabe señalar que este sujeto se hace pasar como asesor jurídico de los mil 500 taxistas del aeropuerto de las empresas Nueva Imagen, Porto Taxi y Yellow Cab. 

Téllez se coló en el Movimiento Nacional Taxista, y fue quien provocó los cierres en el circuito interno que comunica la Terminal 1 con la Terminal 2 del aeropuerto, manipulando a los operadores, contra la infiltración de empresas “piratas” de aplicación.