Enrique Escobedo

Las dos renuncias que hemos visto en el transcurso de la actual gestión son importantes por el significado y los hechos que las rodearon. La primera fue de Germán Martínez, quien al renunciar al Instituto Mexicano del Seguro Social  hizo públicas sus desavenencias con Carlos Urzúa, secretario de Hacienda, pues destapó la asfixia que esa entidad ejerce sobre el resto de la Administración Pública.

La segunda es significativa por el encubrimiento que hay detrás de la excusa por la cual la señora Josefa González Blanco Ortiz Mena, secretaria del Medio Ambiente y Recursos Naturales, ya no ejerce el cargo, es decir, no creo que haya renunciado por obligar a retrasar un vuelo comercial; me atrevo a pensar que su salida obedece, en buena medida, debido a los mismos motivos por los cuales lo hizo el titular del IMSS, la falta de recursos financieros hacia el sector.

Si nos detenemos a pensar unos segundos, recordemos que poco antes de la renuncia de la ex secretaria se estaban incendiando selvas y bosques de muchas partes del país y esa Secretaría prácticamente no hizo nada ante la emergencia.

Lo anterior me lleva suponer, que al menos, existen seis tipos de renuncias en el alto gobierno. Veamos, el primero obedece cuando el Presidente es quien le solicita al titular de la dependencia que presente su renuncia debido a ineptitudes o escándalos públicos.

La segunda, muy poco usual, es cuando el secretario de Estado es quien presenta su renuncia por considerar que no está a la altura de la circunstancias o considera que es lo políticamente correcto.

La tercera es cuando el presidente le informa al secretario que será candidato a gobernador y que debido a los protocolos del caso se haga con las formas debidas.

La cuarta es por los llamados enroques del gabinete, pues son adecuaciones estratégicas usualmente relacionadas con la sucesión presidencial.

La quinta, a la que denomino “falsa renuncia” es aquella mediante la cual el secretario presenta la misma sin fecha y le comenta al Presidente que la haga efectiva en el momento que así disponga, pero la verdadera intención es que el presidente lo ratifique y fortalezca; ese tipo de renuncia sólo es válida por una sólo una ocasión.

El sexto tipo es aquel que se denomina Crisis de Gabinete y es cuando el Presidente solicita el mismo día tres o más renuncias a sus secretarios o ministros.

En algunos sistemas políticos las renuncias de los secretarios o ministros al presidente o primer ministro no son bien vistas y lo usual es que sea precisamente el titular del Ejecutivo quien se las solicita. 

Seguramente mi taxonomía de renuncias es limitada y muy posiblemente existan otros tipos y variaciones.

Lo fundamental de mi argumentación es que tanto las renuncias del señor Martínez como de la señora González Blanco indican que fueron ellos quien las presentaron y eso es inusual en nuestro sistema político, pero si nos atenemos a los rumores de que no han sido los únicos funcionarios que ya presentaron sus dimisiones, entonces podríamos pensar en la hipótesis de un incremento del segundo tipo de renuncias y eso debe ser motivo de análisis en el cuarto de guerra de la Presidencia de la República. cent 4;\l

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