Bernardo López  

El 22 de abril de 2019, el presidente Obrador dijo que en seis meses habría resultados con relación al combate a la inseguridad y la violencia que se padece en el país; ya pasaron tres años cuatro meses y las condiciones no han cambiado: siguen las matanzas, los secuestros, las desapariciones, los robos y los asaltos.  

También -antes de que fuera pronunciada la fantasía mencionada arriba- hubo una entelequia más sorprendente, que la pronunció en 2018: “Desde el primer día de mi gobierno, no al mes, desde el primer día, los narcos cambiarán las armas por tractores y se convertirán en gente de bien, se los juro”; ¿Cómo se ven estas declaraciones después de tres años de gobierno del Ganso? 

O qué tal esa férrea defensa a los delincuentes, quienes son “seres humanos y merecen respeto”, además de la deferencia que hace a los narcotraficantes más conocidos del país.  

Pero estas frases han quedado en el olvido, porque el presidente Obrador tiene que salir con alguna ocurrencia, día tras día, para atraer la atención hacia su persona, sus acciones o dichos y desviar la atención de otros temas que le afectan de manera directa.  

Qué tal los señalamientos de fraude en Segalmex, Diconsa y Liconsa por nueve mil 500 millones de pesos ($9500 000 000) -así, una cifra gigantesca-. Ahora no se les puede echar la culpa a los neoliberales pues los funcionarios que manejan estas instituciones son parte de la 4T. El hecho es investigado como delincuencia organizada, de acuerdo con Roberto Salcedo Aquino, secretario de la Función Pública.  

Otro evento que cimbra todo el proyecto del Ganso y a los miembros cuatroteros de Morena es el señalamiento del senador Jaime Bonilla, sobre el presunto narcopacto que existe en Baja California; pero nada de esto se debe hablar en la prensa o inscribirse en el imaginario colectivo, pues destruye la áurea de “superioridad moral” del presidente.  

Y qué se puede hacer para resolver este problema, pues adelantar los resultados del caso Iguala y comenzar con dramáticas detenciones, como en el caso del exprocurador Jesús Murillo Karam -se esperan más aprehensiones espectaculares, pero ¿Se realizarán conforme el teatro político lo requiera? – También, de manera inesperada se decidió la liberación provisional de Rosario Robles Berlanga. 

El Ganso con tal de evitar a cualquier costa que la gente hable de la corrupción de su gobierno, de la 4T o de Morena hará tantos malabares como sea posible, inclusive no se vaya a sorprender si tenemos noticias desde el viejo continente o del Oriente Medio.