Pedro Flores
Sin lugar a duda, México está viviendo una de las peores etapas de su historia, en poco más de tres años del actual gobierno le siguen lanzando culpa a los conservadores para ocultar una inflación galopante, una delincuencia que nos pone en estado de guerra, pero sobre todo el despilfarro de dinero para tapar los errores de las obras monumentales del sexenio que han costado al pueblo más de 524 mil millones de pesos.
Iniciaremos con la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) en Texcoco tuvo un costo de 113 mil 327 millones de pesos (5 mil 692 millones de dólares), según confirma una minuta difundida de la Auditoría Superior de la Federación el 9 de mayo 2021. La proyección de dichos aeropuertos señalaba que, al concluir la primera etapa en 2020, tendrá capacidad de atender a 60 millones de pasajeros al año y de 125 millones en su máxima utilización,
Pero a cambio de eso ¿Qué nos dieron?, un mini aeropuerto “Internacional” que ni el presidente usa y menos las aerolíneas nacionales e internacionales cuya obra tendría un costo inicial de 75 mil millones de pesos. A lo largo del tiempo el monto fue incrementándose y llegó en este 2022, a 116 mil millones de pesos, con 12 o 15 vuelos diarios, según la Agencia Federal de Aviación, por el cierre de una pista del AICM que es categoría “2”.
Pero los despilfarros y la falta de planeación con gente capacitada de la cual la 4T carece, nos lleva a otro barril sin fondo, la Refinería de “Bocas” mientras se 2019 a 2021 se triplicaron las ventas de vehículos eléctricos en el orbe, al pasar de 2.2 millones a 6.6 millones, eliminando poco a poco el uso de la gasolina de acuerdo con la Agencia Internacional de Energía (IEA), pero nuestro gobierno quiere producir gasolina, aunque no dice el año.
Y que creen, cómo ninguna empresa extranjera vio viable el proyecto, AMLO se lo dio a Pemex, Octavio Romero Oropeza, de profesión agrónomo y a la Secretaría de Energía, Rocío Nahle, y que creen, el plan original contemplaba una obra de 120 mil millones de pesos, pero tras las modificaciones en su ruta y mecanismo de vías, el precio ha ascendido a los 230 mil millones de pesos
Además del despilfarro, la mencionada refinería tiene otro gran problema, se inunda y hay gráficas en donde el personal del complejo ingresó a trabajar en unidades pesadas ya que el agua, en algunas zonas, les llegaba hasta las rodillas. Eso sí, funcione o no funcione, tiene que estar “terminada” para el 2023.
Y qué decir del “Tren Maya” que ha sido objeto de críticas tanto nacionales como extranjeras por la destrucción de la flora y la fauna y qué por los cambios en el Tren Maya disparan su costo casi al doble. El precio ha ascendido a los 167 mil 341 millones de pesos.
Y del avioncito que podemos decir que no sale ni en rifa y que hasta el presidente López Obrador reconoció recientemente que el Avión Presidencial sigue sin venderse y el costo por estar parado asciende a 120 millones de pesos, por concepto de mantenimiento, lo que no dijo si esa cifra es diaria, mensual o anual.
El TP-01 “José María Morelos y Pavón”, sigue sin tener compradores firmes, pues en la oferta que hay desde Argentina es de 30 millones de dólares en lugar de los 110 que marca el avalúo; pero si se va a casar o cumple XV años, puede hablar a la SEDENA y preguntar por la empresa Olmeca-Maya-Mexica para que puedan rentarlo… a grandes males, “grandes” remedios de la 4T.















