David Hidalgo Ramírez
Este 21 de diciembre, a partir de las 14:59, en México nos encontraremos más alejados del sol, dando así inicio a la época invernal que se prolongará a lo largo de 88 días. El solsticio de invierno comienza con la noche más larga del año en el hemisferio norte, lo que también significa que el 22 de diciembre viviremos el día más corto de este 2020. Durante esta época pareciera que la naturaleza hace una pausa, invitándonos a reunir la energía necesaria que nos permita resurgir durante la primavera con todo nuestro esplendor.
Las bajas temperaturas que se registran durante esta época del año, exigen a nuestro cuerpo un esfuerzo adicional para conservar nuestra temperatura interior, cuando esto sucede, nuestros vasos sanguíneos se contraen con la intención de concentrar la sangre para que caliente las zonas del cuerpo en la que se encuentran nuestros órganos vitales. Además, durante el invierno aumentan las enfermedades respiratorias a causa de una saturación de partículas virales en la atmósfera y una reducción en la ventilación de las casas, ya que por el frío se mantienen ventanas y puertas cerradas.
Es indispensable procurar una alimentación saludable para enfrentar los estragos que, las bajas temperaturas producen en nuestra salud: Es una época en la que se nos apetecen los sabores dulces, por lo que es importante incrementar el consumo de frutas de temporada, que son más económicas y de mejor calidad al aportar una mejor calidad en las vitaminas y los fitoquímicos que requerimos.
Y, porque no, disfrutar de beber ponche durante estos días, es una gran oportunidad de aportar diferentes vitaminas y minerales a nuestro cuerpo: Prepara esta infusión sin azúcar y no expongas las frutas a un hervor mayor de 3 minutos, para que no se pierda la calidad de los nutrientes.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda consumir diariamente 5 porciones de frutas y verduras con variedad de tipos y colores. Entre las verduras de invierno podemos elegir frambuesas, cerezas, zarzamoras, toronja, mandarina, naranja; así como también las uvas, sandía, melón, papaya, piña y kiwi, principalmente. Mientras que las verduras de esta época del año son las acelgas, apio, brócoli, coliflor, espinaca, rábanos, betabel, repollo y zanahorias, principalmente.
Aunque el ser humano no necesita hibernar, durante esta época el clima nos invita a estar más tiempo en casa, coincidiendo con celebraciones en las que impera el espíritu de paz, de convivir en familia, con los amigos y seres queridos, lo que hace del invierno una estación del año que nos invita a la introspección.
Estamos en una época del año en el que la conexión contigo mismo se facilita, es un buen momento para meditar, reflexionar o hacer un balance de todo lo que ocurrió a lo largo del año que está por terminar, recordar lo aprendido y dar gracias por los logros alcanzados y las cosas buenas que nos sucedieron.
Una vez que se ha hecho esta evaluación personal, es el momento de poner nuevas metas y, al igual que nuestros antepasados veneraban el renacimiento del sol, asumir que en nuestro interior nacen nuevas posibilidades para que el próximo año sea mejor. Un buen principio sería cambiar nuestros malos hábitos alimenticios y procurar una alimentación que nos ayude a tener el control de la salud en nuestras manos.















