Pedro Flores
Nuestro país se ha convertido no en una nación bananera, sino de risa ante el mundo: “una decepción para el mundo y para México”’, dice The Nation, que es el medio más importante de Izquierda en EU y que decimos del “Economist” de Inglaterra que en su portada para América Latina argumentó que: “AMLO es un peligro para la democracia”, más claro, ni el agua.
La organización “Reporteros Sin Fronteras” tiene otros datos y califica a México, como un país que según su presidente goza: “de paz, tranquilidad y gobernabilidad” como una de las naciones que no estando en guerra, es uno de los países más peligrosos del mundo para ejercer el oficio del periodismo.
Esta organización al hacer públicos los “otros datos” verdaderamente da escalofríos, durante la guerra de los Balcanes de la década de 1990 fallecieron 94 periodistas, en la más de una década de la guerra de Vietnam fallecieron 120 y en México en este sexenio van 149 asesinatos de periodistas a los que se le agregan la muerte de la periodista, Lourdes Maldonado, en la noche del 23 de enero, con esto se volvió a evidenciar la violencia e impunidad en contra de quienes ejercen la profesión en México.
El país continúa hundiéndose en la infernal espiral de la impunidad. El gobierno de AMLO superó las cifras de periodistas asesinados con Calderón y Peña Nieto; de acuerdo con la Segob, más del 90% de los asesinatos quedaron impunes; 43% de los agresores estuvieron vinculados a servidores públicos, seguido por la delincuencia organizada (33.5%)
La colusión de las autoridades y los políticos con el crimen organizado amenaza gravemente la seguridad de los actores de la información y obstaculiza el funcionamiento de la justicia del país a todos los niveles. Cuando los periodistas investigan temas molestos para el gobierno o relacionados con el crimen organizado -especialmente a nivel local-, sufren amenazas e intimidaciones, y pueden ser asesinados a sangre fría, como sucede casi a diario en nuestro país.
Al 96% de los periodistas asesinados nunca se les hace justicia. La situación es aún más alarmante, la “Comisión para la Protección de los Periodistas” (Committee to Protect Journalists) registra que en 64% de los asesinatos de periodistas que han sucedido en México no se tiene evidencia alguna sobre quién o por qué el periodista fue asesinado.
Al hombre que sólo piensa en su testamento político, en la revocación de mandato y en las elecciones de 2024, tuvo que afrontar el pasado martes en 30 entidades incluyendo medio millar de personas frente a la Secretaría de Gobernación el reclamo de miles de comunicadores, esos que dan “noticias tendenciosas», «injustas», «amarillistas”, lo cual es muy significativo, porque a eso se le agregan el alza en todos los productos básicos y la inflación.
De las organizaciones institucionales que ha implementado el gobierno para defensa de los periodistas, están como el INSABI, quien sabe, pero vale la pena recordar la sentencia de Simón Bolívar quien advertía: “No hay libertad legítima, cuando se ataca a la prensa, ya que el periodismo es la artillería del pensamiento popular” y hay que recordar que; “un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción, por eso cuando la tiranía se hace ley, la rebelión es un derecho”.