- Tiene un gobierno rezagado y sin rumbo. Carece de una política pública a favor de la reactivación económica. Impone nuevas cargas fiscales. Rebasado por pandemia. Hay incertidumbre en seguridad
- Empresarios reprueban programas sociales que se conviertan en paliativos y “cambios cosméticos”
Guillermo Pimentel Balderas
A pesar de que los empresarios capitalinos se han puesto el “overol” para tratar de salvar la ciudad de México de una catástrofe económica debido a la pandemia que ha azotado al país desde hace dos años, no han tenido la fortuna de que los reciba o, los convoque a una reunión, la jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum.
Hasta el momento, no hay ningún registro –informativo- que confirme lo contrario. Al parecer, la posible candidata oficial para la presidencia de la República en 2024, está más ocupada en su proyecto a futuro, en su promoción personal que en los capitalinos.
Mientras tanto, el sector empresarial local fue muy claro y contundente: “La reactivación económica en la Ciudad de México está en riesgo”. Advierte un entorno macroeconómico marcado por el aumento de precios y augura sin poder alcanzar canasta alimentaria, cuatro de cada 10 familias capitalinas.
Por medio de un mensaje, exigió a Sheinbaum un plan de gran visión, a por lo menos 15 años que, implique un absoluto y profundo rediseño de la estrategia de desarrollo económico para que les permita huir de los “cambios cosméticos” y de las “soluciones inmediatas” para, así, transitar a un cambio de rumbo, sostenible, innovador y convocante de toda la sociedad y en beneficio de ella… “Ahí es dónde trabajaremos en los próximos meses”, apunta.
Asegura que los indicadores de la actividad productiva más recientes no son buenos; muy lenta evolución del empleo; un impacto inminente de la cuarta ola del Covid-19 sobre la planta productiva; los servicios y el turismo y, por si fuera poco, la ausencia de una política pública a favor de la reactivación pues “se imponen nuevas cargas fiscales a sectores muy importantes para la economía, además de un presupuesto inercial y un gasto público poco atractivo para las inversiones”.
Deplora que las afectaciones económicas derivadas del Covid-19 en la Ciudad de México siguen siendo el gran reto, pues -de acuerdo con cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)- aún faltan por recuperar 134 mil 446 empleos que se han perdido durante todo el lapso de la pandemia. El impacto de la cuarta ola de Covid-19 por Ómicron, ya se refleja en el aumento de entre 6 y 10% de ausentismo laboral por incapacidades médicas, señala.
El sector empresarial fue claro al señalar: “los capitalinos no necesitamos programas sociales que se conviertan en paliativos y que condenen a los habitantes de la ciudad a caer en una espiral de pobreza que difícilmente se podrá revertir”.
Reflexiona: “Así como las vacunas han salvado vidas, hoy las empresas y los empleos necesitan una vacuna que las saque de terapia intensiva y que las salve de la posibilidad de morir”.
Los empresarios de la Ciudad de México, alzan la voz y demandan certidumbre, plena vigencia del Estado de Derecho, seguridad y, sobre todo, las condiciones necesarias para que las empresas que generan cientos de miles de empleos en la capital no se vean en la necesidad de cerrar sus puertas (otra vez) por falta de apoyo gubernamental.
Urgen a todos los actores políticos y económicos de la capital a trabajar en favor de un clima de paz social, esperanza y unidad, pues lo más importante es expandir su visión y ver las posibles consecuencias que la inacción en estos momentos podría traer a los capitalinos en años próximos.















