En México “todo está bien”, los más de 22 contagios de Covid-19 diarios, son “pecata minuta”, la ampliación de los hospitales que están otra vez saturados por la contingencia, es “para dar un mejor servicio”, la violencia que aumentó a 3 mil en sólo un mes es la cifra más alta para ese lapso en la historia reciente.  

Esos son números de los “conservadores”, lo que importa es la visita del presidente Joe Biden a México el próximo mes de septiembre, luego de que todo el gabinete de seguridad de Estados Unidos estuvo en el país, ya que el tema del narcotráfico, violencia y migración son cuestiones de seguridad nacional en EU.  

Todo esto sucede  mientras en la República Mexicana existe un total abandono en el área de Comunicaciones y Transportes, en donde la improvisación de los titulares han frenado el avance en el sector, Javier Jiménez Espriú,  quien fue secretario del 1 de diciembre de 2018 hasta el 23 de julio de 2020 es un ingeniero mecánico, especializado en refrigeración Industrial, inicialmente dijo que no había corrupción en el aeropuerto de Texcoco  y que estuvo en desacuerdo en encomendar a la Marina la operación de los puertos y aduanas del país.  

Después llegó Jorge Arganis Díaz Leal, ingeniero civil y que fue director de obras públicas cuando encabezó la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, a quien la Asociación Mexicana de Urbanistas lo nombró Socio Honorario, ambos con un total desconocimiento de lo que son las funciones de la SCT que es la encargada de diseñar, planear, ejecutar y coordinar las políticas públicas en materia de medios de comunicación. Lo anterior incluye elaborar los programas para el desarrollo del transporte de bienes, servicios y pasajeros.  

Y qué se ha hecho, pues realmente nada, sin mayores funciones las obras realizadas por la SCT  no han tenido los resultados en beneficio de la sociedad como se esperaba, en cuestión de carreteras derrumbadas, el modelo era simple: quitar a las grandes constructoras y, a través de subsidios, dar recursos a los municipios para que los pobladores construyan la infraestructura requerida usando material de la región, se aplicó la instrucción y qué creen, las carreteras autoconstruidas del gobierno se derrumban, y sólo se sabe que han hecho exámenes físicos a los choferes de autobuses foráneos.  

Y del sector aeronáutico ni se diga, si bien toda la atención está cifrada en la construcción del Aeropuerto de Santa Lucía, encargada a los militares que están realizando la infraestructura, hay que recordar que el servicio aéreo fue degradado a categoría 2 por la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA), lo que indica que las leyes y regulaciones del país carecen de los requerimientos necesarios para supervisar a las aerolíneas y que los vuelos nacionales se manejen de acuerdo con los mínimos estándares de seguridad internacionales, además de que la autoridad civil de aviación tiene faltas en una o más áreas, como habilidad técnica, personal capacitado, constancia de registro, procedimientos de inspección, o resolución de preocupaciones de seguridad.  

Lo anterior pone en total peligro uno de los proyectos “estelares “ de AMLO, que es la inauguración del  Aeropuerto Internacional “Felipe Ángeles”, lo que repercutiría en forma negativa no sólo a nivel local sino internacional y afectaría en forma increíble al turismo, sector agraviado también por la pandemia y que se encuentra semi paralizado, ya que al mes de julio, registra una caída del 66,6% en julio, el principal descenso, de un 81,4%, se dio en el número de turistas que llegan por vía aérea, que en julio del año pasado representaron algo más 1,7 millones de personas y este año fueron 322.720 viajeros.  

Ante este severo problema, la SCT ha mantenido un status burocrático, en torno a esta delicada situación, incluso en un informe al presidente Andrés Manuel López Obrador de Carlos Morán Moguel, subsecretario en la SCT, le dijo que el problema era viejo y que se solucionaría pronto, porque ya habían entregado las evidencias y estaban en contacto con los funcionarios de la FAA. Aunque ni era tan viejo ni se solucionará tan pronto; pero AMLO, sin conocimiento real del asunto por la manipulación de información que le hicieron, dijo en una de las “mañaneras” que para él dicho problema “no es un tema delicado… no es un asunto que yo considere grave”.