Rafael Lulet 

Desde que se decretó la semaforización en verde en la mayoría de los estados de la República, el gobierno pretende devolver la normalidad al país, pero, la gente continúa enfermando y muriendo, pretenden tapar el dolor de los familiares con un dedo, para ocultar la realidad de la pandemia a los mexicanos, quienes se encuentran saliendo y bajando la guardia, cuando realmente nos encontramos aún en riesgo, pero, el presumir la administración federal las bajas de muertes por Covid-19 después de todas las artimañas para dar un falso mensaje como el de “confundir” neumonía por coronavirus en las actas de defunción o depender de la supuesta ocupación hospitalaria para determinar el cierre sanitario cuando la gente prefiere quedarse en casa para atenderse en caso de contagiarse y ahí posiblemente morir, recurre en un acto irresponsable. 

 Presume el gobierno federal haber “cumplido” con la vacunación a los mexicanos, pero aún no se tiene ni el cincuenta por ciento con el esquema completo de las dos vacunas, la presión de inocular a menores de 18 años los ha orillado a realizar la campaña para hacerlo, padres de familias debieron interponer amparos para forzar a la Secretaría de Salud para ser considerados pese a que López-Gatell, rotundamente dijera no ser necesario, de la misma manera como lo hizo al inicio de la pandemia sobre el uso del cubrebocas; sumando a esto, la declaración del pasado 26 de octubre de Jorge Alcocer, al no tener contemplado vacunar a sus nietos porque no estaba comprobado su eficacia en los menores. 

Por otro lado, por fin, López Obrador reconoció la falta de medicamentos oncológicos después de negarlo y una guerra de reclamaciones durante tres años con los padres de familias y enfermos de cáncer, donde también hemos de retomar lo dicho por López-Gatell de la existencia de una narrativa “golpista” contra el presidente por dicho desabasto o mencionar por varios morenistas encontrarse detrás de todos ellos, los opositores para tratar de desacreditar a la administración federal, sin olvidar la humillación realizada por la diputada de Morena Merary Villegas, a una madre quien le pedía inclusive de rodillas medicamentos para su menor hijo con cáncer. 

Ahora bien, por otro lado, se ha reportado un alto índice de embarazos no solo en menores de edad sino, en general, principalmente en personas con escasos recursos, todo porque no se ha abastecido material de prevención tales como anticonceptivos, DIU´s o implantes hormonales; desde el inicio de este gobierno se fue disminuyendo la entrega de los insumos a los centros de salud, agregándole a la lista de medicamentos que no han surtido la administración federal, agravándose durante la época de pandemia. 

La falta de medicamentos en general es otra bomba de tiempo que ya ha comenzado a verse por las personas, los centro de salud no tienen cómo responder ante la exigencia de estos cuando los piden, pero es en general la situación, tanto en el IMSS como en el ISSSTE sucede lo mismo, según algunos expertos en administración gubernamental, esto se debe a la falta de planificación y a una gestión pública ineficiente, pero, ¿Dónde se queda ese dinero no ejercido a la salud, durante los tres años de López Obrador?, mientras las personas se agravan o mueren por la falta de medicinas el gobierno principalmente el presidente juega a la polarización echando culpas a sus opositores o a los empresarios para intentar ocultar su culpabilidad, pero eso sí, ya se ha vuelto común el subejercicio en diferentes dependencias y estados devolviendo ese dinero para canalizarse posteriormente a la partida discrecional del primer mandatario para su uso en programas clientelares.