Pedro Flores  

Hay frases que hacen pensar  que nuestro gobierno tiene prioridades  ilógicas, como aquella expresada por López Obrador el 19 de junio de 2020, cuando el actual  mandatario reconoció y justificó el haber dado la orden de liberar a Ovidio Guzmán, hijo del “Chapo” Guzmán, porque ponía en peligro a 200 personas, pero ahora en torno al regreso presencial a clases de un millón 631 mil alumnos, según datos de la Secretaría de Educación Pública (SEP),  con un índice de 20 mil contagios de Covid-19 al día,  la muerte de más de 600 niños  y con hospitales saturados afirma: “hay que correr riesgos”  

Además es irresponsable que en un país en donde 2.5 millones de personas perdieron su empleo, se invite a los padres a que “voluntariamente a fuerza” remocen las escuelas y las aulas, en tanto el gobierno gasta  3 mil 245 millones de pesos en publicidad oficial y  según datos de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) en este 2021 se gastarán 434.8 millones de pesos para renovar y construir seis estadios, unidades deportivas y academias encaminadas al beisbol en tres entidades: Chiapas, Sonora y Tabasco.  

A lo anterior se agrega lo externado por la Secretaría de Salud de México que reportó el martes pasado 940 nuevas muertes hasta alcanzar las 250 mil 469, la cifra diaria más alta durante la tercera ola, además de 28 mil 953 casos de Covid-19 para un total de 3 millones 152 mil 205 contagios. 

En este escenario el gobierno no ha dispuesto presupuesto para sanitizar escuelas, mismas que según Alejandra Macías Sánchez, especialista del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria, dijo que un estudio sobre la infraestructura de higiene para un regreso seguro de los estudiantes a las escuelas destaca que 62 mil planteles de educación básica no tienen ni agua para los sanitarios, mucho menos un lavamanos y agregó que se requerirían 10 mil millones de pesos para reparaciones de los planteles educativos.  

Desde que empezó la pandemia de Covid-19 en marzo de 2020, se han producido al menos 6 mil 865 robos en centros educativos públicos y privados, de acuerdo con los datos de 25 entidades federativas recopilados por el periódico español EL PAIS  a través de las fiscalías, las secretarías de Educación o de solicitudes de acceso a la información, en donde se agrega que México ha sido calificado en numerosas ocasiones, como de los peores países para controlar la pandemia y ahora que apareció la variante denominada Delta, ha alcanzado el lugar nada honroso de cuarto en el mundo, en pésimo trato al virus  

Por otro lado, la organización “Mexicanos Primero”, dio un informe menos institucional que el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) donde aseguró que los ladrones principalmente se llevaron equipo de cómputo, cableado eléctrico y materiales de hierro. Además tuberías de cobre, bombas de agua, archiveros, bocinas, focos, herrería, proyectores, cámaras de vigilancia, instrumentos musicales, material de laboratorio, ventiladores, equipo de aire acondicionado, puertas, ventanas, despensas, vajillas, excusados, lavabos, grifos, libros, sillas y butacas y material didáctico, y de todo eso el gobierno federal no ha tomado cartas en el asunto, deja que los padres y los maestros resuelvan, dicha situación prevalece en tanto se regalan 100 millones de dólares a Centroamérica.  

Eso hace el gobierno en un situación en dónde 72  escuelas en Veracruz han sido saqueadas durante la pandemia, a las que se le agregan  Jalisco, Guanajuato, Coahuila, Sonora y San Luis Potosí que encabezan la lista de las entidades con el mayor número de escuelas afectadas, con 643, 581, 500, 446 y 371, respectivamente, Con 350 escuelas robadas le siguen Puebla, Chihuahua, con 254; Morelos, con 250; Baja California, con 231; el Estado de México, con 220; Sinaloa, con 197; Nuevo León, con 193, y la Ciudad de México con 192.