Víctor Gutiérrez Juárez  

Hace apenas unos días, la BBC News Mundo, anunció la muerte de Aymán az Zawahirí, a manos de la CIA. ¿Pero quién era él?  

Estados Unidos ha tenido por varios años en la mira a este personaje que fue, en conjunto con Osama Bin Laden, quienes planearon los ataques terroristas del 11-S.  

Az Zawahiri, de origen egipcio, tenía antecedentes mundialmente temibles, pero, sobre todo, según el presidente Biden había cometido asesinatos y violencia contra ciudadanos estadounidenses. Zawahiri se había convertido en el sucesor de Osama bin Laden, en la red terrorista Al Qaeda y una vez que éste fue eliminado en un operativo organizado por Estados Unidos hace 11 años. 

El cirujano Aymán az Zawahirí, tenía una principal característica y esta era el poder de la voz. Cuando bin Laden era el líder de esta organización terrorista su principal función era ser portavoz, lo cual le hizo ganar seguidores y un gran prestigio entre los yihadistas.  

Los inicios de este personaje se dieron en el año 1981, donde fue arrestado con otros miembros de la organización, acusados del asesinato del presidente Anwar Sadat durante un desfile militar, aunque no se le comprobó el asesinato de Sadat, cumplió con cuatro años de cárcel por posesión ilegal de armas. En ese entonces se ganó más adeptos como líder del grupo, declarando que tenía intenciones de fundar un Estado y una sociedad islámicos. En la cárcel, Zawahiri fue torturado y golpeado, una experiencia que lo marcó y endureció su radicalismo. 

En 1985 fue puesto en libertad, se trasladó a Arabia Saudita. Poco después se dirigió a Pakistán y luego a la vecina Afganistán, donde estableció una facción de la Yihad Islámica Egipcia, mientras trabajó como médico en ese país durante la ocupación soviética. Se le vinculó con una serie de ataques contra objetivos gubernamentales en Egipto y orquestando una campaña para establecer un Estado islámico, que cobró la vida de más de mil 200 egipcios. 

Otros de los ataques que se le adjudican como orquestador, fueron los daños y muertes causados en las embajadas de Kenia y Tanzania, ocurridos en agosto de 1998, en los cuales murieron 224 personas y hubo más de 4 mil 500 heridos.  A partir de este momento, se dio a conocer al mundo y se le identificaba como mano derecha de Osama bin Laden, como jefe ideológico de al Qaeda. En el historial, en cual Estados Unidos, no tuvo piedad para asesinarlo, fue un atentado a un buque de la marina estadounidense, el USS Cole en Yemen, en este ataque se sumaron dos suicidas que provocaron la muerte de 17 marinos. 

Aunque en estos últimos años, ya era una figura muy apagada, se dice que una vez que asumió el liderazgo en Al Qaeda, se le atribuían varios alias como El Doctor, El Maestro, Nur, Ustaz, etc. para despistar a sus feroces perseguidores estadounidenses, los cuales ofrecían una jugosa suma de US$25 millones. 

Según información de la CIA, en el operativo que lo mató, un dron le disparó dos misiles, cuando se encontraba en el balcón de su casa en Kabul.  

El presidente Biden de Estados Unidos confirmó la muerte este 2 de agosto, enfatizando una de las máximas que la CIA y otros organismos de seguridad en Estados Unidos siempre repiten, “No importa cuánto tiempo tome, no importa dónde te escondas, si eres una amenaza para nuestra gente, Estados Unidos te encontrará y te sacará». 

Amigo lector, se acercan elecciones intermedias en nuestro vecino del norte ¿Usted cree que esta estrategia mediática le traiga dividendos al partido demócrata, ahora que Nancy Pelosi ha puesto a temblar al mundo con su visita a Taiwán, robándole al presidente Biden la gran hazaña en Afganistán?